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Observatoire de l’archivage des matériaux de terrain des ethnologues

Francisco Campuzano

Informe 2006 - Grazalema revisitada: Cambio social y cultural en un pueblo de la Sierra (Parte 2 : Análisis de los cambios)

El análisis de los cambios es una parte esencial de este informe. Como señalamos anteriormente, para el análisis de los cambios resulta útil distinguir dimensiones sociales en las que se manifiestan estos cambios y escalas territoriales en que tienen lugar con diferentes ritmos, intensidades y peculiaridades. Creemos que puede ser útil realizar un esbozo general de estos cambios antes de entrar en detalle en cada uno de ellos y comparar la situación actual con la descrita por Pitt-Rivers.

A escala estatal se ha producido la transición demografía propia de todos los países occidentales desarrollados. Esto es, el paso de una natalidad y mortalidad altas a una natalidad y mortalidad bajas con el consiguiente envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida. Una peculiaridad de Grazalema, así como de otros muchos pequeños asentamientos rurales de población en zonas de sierra, ha sido la fuerte emigración a otros países (Alemania, Bélgica y Francia, principalmente) y regiones españolas (especialmente a Cataluña), así como a las grandes ciudades Andaluzas próximas, Jerez de la Frontera, Cádiz, Algeciras, Sevilla y Málaga. A mediados de los setenta se estabiliza dicha situación porque disminuye la demanda de mano obra en las áreas urbanas y países europeos y se instauran mecanismos para hacer tolerable el elevado desempleo (sistema PER/REASS).

En la actualidad, Andalucía ha pasado a ser región receptora de inmigrantes que acudan a ella en busca de trabajo. Su precedencia mayoritaria es el Magreb, Sudamérica y los países del Este Europeo. En Grazalama la presencia de este tipo de inmigración es por el momento nula. Ello es debido a que no existen empleos con bajas cualificación y salario vacantes. Esto es un índice de que aún con el “boom” turístico, las oportunidades de conseguir empleos en Grazalema no son muy abundantes. En otras regiones el empleo de inmigrantes es masivo, especialmente en los cultivos hortícolas intensivos bajo plástico de la costa de Almería y del fresón en Huelva. También en la recogida de la aceituna, especialmente en la provincia de Jaén. En las grandes ciudades su presencia es muy importante en el servicio doméstico y en la hostelería. En las áreas urbanas más dinámicas, es decir, en las principales áreas metropolitanas y aglomeraciones urbanas y en la franja litoral, son empleados en la construcción.

La fecundidad, que había caído a hasta niveles excepcionalmente bajos, parece haberse recuperado en los últimos años. La inmigración también se ha convertido en un factor importante del rejuvenecimiento de la población. Otros rasgos distintivos del nuevo modelo demográfico, como el retraso en la edad del matrimonio y en la edad del primer hijo no han tenido tanto impacto en Grazalema debido a que la población tiene un nivel formativo menor al conjunto de la población, lo que viene dado por un período formativo más corto y una más pronta incorporación al mercado de trabajo. Por otra parte, la readecuación de los antiguos corrales traseros de las casas, que en la mayoría de los casos tenía salida a otra calle distinta a la de la entrada principal de las casas, ha permitido a los padres ceder a sus hijos el suelo necesario para levantar sus casas y constituir una familia. Además, en Grazalema, como en tantos otros pueblos andaluces y españoles, la autoconstrucción ha sido históricamente la vía principal de promoción de las viviendas. Así, muchas de las casas que ocupan las nuevas familias han sido levantadas directamente por sus futuros moradores, con la ayuda de padres y hermanos. Dado que la construcción ha sido en los últimos años una de las principales actividades generadoras de empleo, hay muchos jóvenes que han adquirido conocimientos en esta materia y han podido aplicar dichos conocimientos a la construcción de sus casas. Otra forma muy frecuente es la de contratar a un albañil para que dirija la ejecución de la obra y ponerse el dueño de la futura casa a trabajar como peón, ahorrándose de esta forma el salario correspondiente.

El problema es que estos solares, que estaban bastante bien repartidos entre las distintas familias del pueblo – con las naturales excepciones –, pues los corrales o patios traseros eran una pieza bastante frecuente en la mayoría de las casas, se han prácticamente agotado, por lo que los nuevos hogares que se formen en el futuro tendrán seguramente bastantes problemas para acceder a una vivienda acorde a sus posibilidades, debido a la competencia entre el uso residencial normal, el de alquiler turístico, y el residencial vacacional. Los precios del mercado inmobiliario están ciertamente altos si lo comparamos con otros pueblos de similar población, debido precisamente a la demanda de alojamientos turísticos.

Buena parte de los oficios y labores tradicionales han desaparecido. Así, el carboneo y el piconeo dejaron de tener sentido conforme se fue implantando el uso del gas butano para la preparación de los alimentos y la calefacción de las casas. La recogida del esparto también se ha extinguido debido a la sustitución del mismo por otros materiales más modernos. El acarreo de todo tipo de productos con bestias (burros, mulos, caballos) así como la propia movilidad de las personas entre el pueblo y los campos y montes próximos se ha modificado radicalmente con la introducción y posterior universalización de los vehículos de motor. La caza, en sus distas formas – liria, lazos, cepos, escopeta – así como la recogida de productos silvestres comestibles (espárragos, tagarninas, caracoles, etc.) ha dejado de tener la importancia que tuvo en las décadas pasadas como forma de recursos para el autoabastecimiento.

La mecanización de las fincas que lo permitían y la reorientación o abandono de los cultivos en las otras, han hecho que se pase de un modelo centrado en producir para consumir – dentro de las posibilidades de cada terreno – a otro orientado a la comercialización de los productos. Se han extinguido también una gran variedad de formas de cooperación agrícola entre los campesinos y de modalidades de explotación de las fincas. Ciertas variedades autóctonas de cultivos están a punto de extinguirse.

La ganadería ha pasado últimamente a orientarse preferentemente a la cría de cabras, que gracias a las subvenciones y los buenos precios que obtiene la cooperativa de productores, la cual tiene garantizada la adquisición de toda su producción a un precio bastante bueno, es la explotación más rentable. Toda la leche es adquirida por un importante empresa de capital francés (Fromandal), la cual forma parte de una macro-cooperativa del sur de Francia. La leche producida en Grazalema se destina a la fabricación de quesos destinados al consumo nacional y se distribuyen en las principales cadenas de hipermercados. La fábrica de quesos da empleo a unas 8 ó 10 personas, y ocupa indirectamente a las aproximadamente 40 familias que crían las cabras y obtienen la leche. En otras zonas, como Lebrija, la misma empresa francesa se limita a comprar la leche de los ganaderos y enviarla a Francia para la elaboración allí del queso.

El cuadro siguiente muestra las cabezas de ganado del municipio. En él se aprecia la importancia del ganado caprino y ovino.

Cabezas de ganado por tipo. Año 1999.

Bovinos

1551

Ovinos

6739

Caprinos

8576

Porcinos

1016

Aves

1937

Equinos

55

Conejas madres

37

Fuente: Instituto de Estadística de Andalucía

Las dos actividades donde más ha crecido la ocupación son la hostelería y la construcción. La hostelería emplea a más mujeres que hombres. Se trata de puestos escasamente cualificados, dedicándose a la limpieza de las habitaciones e instalaciones de los hoteles y de las casas alquiladas a los turistas. Los empleos masculinos más frecuentes en los hoteles son el de camarero, personal de mantenimiento y, en menor medida, cocineros. El trabajo en las casas de alquiler se suele realizar dentro de la economía informal o sumergida.

El siguiente cuadro muestra la evolución de la población ocupada según los censos de población. Los datos muestran el fuerte incremento de la ocupación en los últimos años, así como una ligera corrección del elevado peso masculino en la misma.

Población ocupada

Años

Total

Hombres

%

Mujeres

%

2001

652

468

71,78

184

28,22

1991

584

414

70,89

170

29,11

1986

342

254

74,27

87

25,44

Fuente: Censos de población. Instituto de Estadística de Andalucía

Evolución de la población activa

Años

Total

Hombres

Mujeres

2001

894

587

307

1991

899

625

274

1986

770

588

182

Fuente: Censos de población.

Pese a este crecimiento en la demanda de empleo, las oportunidades dentro del pueblo siguen siendo insuficientes y se obtienen salarios inferiores a los que pueden obtenerse en la costa o en las grandes ciudades. Así, el personal más cualificado dentro de la hostelería rara vez se queda en el pueblo pues en la costa puede ganar el doble que en Grazalema.

El siguiente cuadro muestra, por su parte, las fuertes diferencias de la ocupación en función del sexo, tanto en las tasas de empleo y ocupación como en el distinto de peso de ambos sexos según la situación profesional.

Población ocupada por situación profesional y sexo. Año2001

 

Hombres

Mujeres

Empresario que emplea

36

9

Empresario que no emplea

64

26

Asalariado fijo

145

71

Asalariado eventual

216

77

Ayuda familiar

0

1

Cooperativista

7

0

Tasa de empleo

50,6

20,9

Tasa de ocupación

79,7

59,9

Fuente: Censo de Población 2001. Instituto de Estadística de Andalucía

Por su parte, los jóvenes que han optado por trabajar en la construcción, que últimamente son mayoritarios, prefieren trabajar fuera porque ganan bastante más que en el pueblo. La construcción ocupa exclusivamente a hombres. Se trata de un trabajo más duro que el de la hostelería pero está mejor retribuido y tiene un horario mejor, pues en la hostelería las puntas de trabajo se producen los fines de semana, puentes y en vacaciones de Semana Santa, Navidades y verano.

Una modalidad en auge es la de residir y trabajar en la costa (el área más frecuentes es Marbella - San Pedro de Alcántara) durante unos días a la semana porque, aparte de los buenos salarios que obtienen (en torno a los 1.500 euros), el horario de las obras de edificación les permite trabajar cuatro días a la semana, de lunes a jueves, por lo que disponen de tres días para pasarlos semanalmente con su familia en el pueblo. Esta forma de residencia partida, con sus problemas, se ve como preferible a la alternativa de quedarse en el pueblo o de emigrar de forma definitiva.

Los jóvenes que optan por este sistema suelen compartir un piso que alquilan conjuntamente cerca la zona en que trabajan. Algunos deciden trasladarse finalmente al área de trabajo y establecerse en ellos para vivir. Se trata jóvenes que no tienen aún niños escolarizados, y cuyas parejas no tienen padres a su cargo, por lo que disponen de mayor autonomía.

Existe en Grazalema una cooperativa dedicada a la construcción que goza de bastante dinamismo. Se trata de jóvenes que en su día aprendieron el oficio y decidieron constituirse en cooperativa. Actualmente dan empleo a otras personas e invierten en solares que les permiten, en los momentos en que disminuye el trabajo, dedicarse a la edificación de los solares que tienen en stock. Este tipo de empresas han proliferado en numerosos pueblos de Andalucía, especialmente entre los que se encuentran próximos a las áreas urbanas, pues dicha proximidad les permite desplazarse diariamente a las obras y regresar a sus casas. Sin embargo, la distancia de Grazalema con respecto a las áreas urbanas requiere desplazamientos de más de una hora por lo que esta modalidad de empresas no pueden crecer tanto.

En lo que respecta la movilidad social, un dato incuestionable es que ha aumentado considerablemente el nivel de vida de las familias como consecuencia del incremento de las rentas disponibles por las familias. El sistema PER/REASS permitió garantizar un mínimo vital que evitó la sangría demográfica de Grazalema en un momento de crisis económica generalizada.

La tendencia actual, como muestra el siguiente cuadro, es a la disminución del número de beneficiarios de este tipo de ayudas.

Evolución del número de trabajadores eventuales agrarios subsidiados

Año

Trabajadores eventuales agrarios subsidiados

2005

33

2004

37

2003

40

2002

43

2001

50

2000

51

Fuente: Instituto de Estadística de Andalucía.

La evolución del paro puede verse en el gráfico adjunto:

De otro lado, la percepción de rentas indirectas vía servicios públicos ha sido también muy significativa. Así, la existencia de un servicio público de atención sanitaria de carácter universal y gratuito, financiado mediante las cotizaciones a la seguridad social de todos los empleados, supuso una mejora sustancial para la atención sanitaria de la población.

En Grazalema existe un centro de salud, con diverso personal sanitario. Asimismo, Grazalema fue de los primeros pueblos que con su pequeño tamaño contó un servicio de urgencia disponible las veinticuatro horas del día. La educación ha experimentado también un cambio muy importante.

En tiempos del trabajo de Pitt-Rivers, el analfabetismo era muy elevado, la escolarización era mínima y los jóvenes comenzaban a trabajar a edades muy tempranas. Sólo unos pocos privilegiados podían permitirse estudiar el bachiller, y menos aún unos estudios superiores. La formación universitaria, dentro del pueblo, estaba reservada a los miembros del grupo dirigente, es decir, a la elite local y, dentro de ella, a casi exclusivamente a los hombres.

El panorama actual ha cambiado radicalmente. La escolarización forzosa y gratuita ha erradicado el analfabetismo de las nuevas generaciones. También se han dado pasos importantes en la educación de adultos, tanto en alfabetización como en formación general básica. Recientemente, con la ampliación de edad obligatoria de escolarización hasta los 16 años, se ha dotado a Grazalema de un centro de enseñanza secundaria.

Anteriormente los grazalemeños y grazalemeñas que deseaban realizar la enseñanza secundaria debían desplazarse hasta Ubrique (la opción más próxima) o a Ronda. El problema era que el horario de los autobuses hacía incompatible la asistencia a las clases y el regreso diario de las mismas, por lo que los estudiantes debían quedarse a dormir en Ubrique, opción que económicamente resultaba inasequible para la mayoría. En el caso de las muchachas a esta dificultad había que sumar la reticencia machista de los padres a dejar que la hija se instalara fuera de casa.

Hasta la fecha, relativamente reciente, en que se puso a disposición de los estudiantes de Grazalema, Villaluenga y Benaocaz un autobús, gracias a un convenio entre la Delegación Provincial de Educación, los ayuntamientos implicados y la compañía de transporte de pasajeros Los Amarillos, la media de alumnos grazalemeños de enseñanza secundaria en Ubrique era de tres o cuatro. Los años siguientes la media estaba entre veinte y treinta.

El acceso a la enseñanza superior es más reducido debido principalmente a que los jóvenes no pueden contar con el suficiente apoyo económico familiar, pues ello implica que el joven abandone el hogar y se instale en Jerez, Cádiz, Sevilla, Granada, Málaga, etc. Con todo, el número de personas que ha cursado estudios universitarios ha crecido enormemente y las becas estatales, si bien insuficientes, garantizan un mínimo que ha permitido estudiar a muchos jóvenes. Otra cosa es que puedan encontrar algún empleo en el pueblo acorde con su formación pues este tipo de trabajos es enormemente escaso.

de analfabetismo para el conjunto de la población se situó en el 5,71 % en 2001, siendo más elevada en las mujeres (7,17 %) que en los hombres (4,23). El porcentaje de personas sin estudios es el 25 %, no apreciándose diferencias significativas entres los sexos. Debe destacarse que el número de mujeres con estudios de tercer grado ascendía en 2001 a 37, cifra superior a la de los hombres, que sólo eran 31.

Población según nivel de estudios. Año 2001

Total

%

Hombres

%

Mujeres

%

Total

1804

100,00

925

100,00

879

100,00

Analfabetos

103

5,71

40

4,32

63

7,17

Sin estudios

454

25,17

234

25,30

220

25,03

Primer Grado

361

20,01

196

21,19

165

18,77

2º Grado - ESO, EGB, Bachillerato Elemental

629

34,87

332

35,89

297

33,79

2º Grado - Bachillerato Superior

113

6,26

54

5,84

59

6,71

2º Grado - FP Grado Medio

39

2,16

23

2,49

16

1,82

2º Grado - FP Grado Superior

37

2,05

15

1,62

22

2,50

Tercer Grado - Diplomatura

36

2,00

13

1,41

23

2,62

Tercer Grado - Licenciatura

32

1,77

18

1,95

14

1,59

Tercer Grado - Doctorado

0

0,00

0

0,00

0

0,00

Fuente: Censo de Población 2001.

La dilatada emigración que ha sufrido Grazalema desde hace varias décadas ha repercutido negativamente en los recursos humanos de la localidad. Así, las personas más jóvenes, con más capacidad de trabajar, más arrojadas, emprendedoras e inconformistas, se marcharon en las distintas oleadas emigrantes. Quedaron los más apáticos. El efecto sobre la capacidad emprendedora del pueblo se refleja en la escasa iniciativa empresarial de su población. Así, varios de los Grazalemeños consultados opinan que otros pueblos, incluso con peores condiciones de partida, disponen de una población más resuelta a emprender negocios y crear empleo. Otro factor que durante unos años actuó como desincentivador fue el subsidio agrario, pues a juicio de algunos, ello hacía que la gente se acomodara a la situación y se conformara con trabajar unas pocas peonadas y cobrar el exiguo subsidio. Curiosamente, muchos negocios actuales han sido creados por emigrantes retornados. Estas explicaciones (emigración y subsidio agrario) parecen razonables, pero no terminan de explicar las diferencias entre pueblos más y menos dinámicos, pues en esos otros también se ha existido una fuerte emigración y el subsidio agrario ha tenido igual o mayor importancia que en Grazalema. Por otra parte, el diferente grado de dinamismo no sólo se refleja en la capacidad para crear negocios, sino también en factores tales como el asociacionismo y la vertebración y capacidad de organización y movilización de la población. Así, un informante declara que Benamahoma, núcleo de población que pertenece al municipio de Grazalema y, por tanto, muy próximo geográficamente al núcleo principal, tiene una cultura muy distinta, del tipo descrito como más dinámica, emprendedora y participativa. La investigación comparativa de cómo pueden formarse y durar estas diferentes culturales creemos que puede ser un interesante tema a investigar.

La transición de un régimen dictatorial a un sistema de parlamentario democrático supuso, a nivel local, el desplazamiento del antiguo grupo dirigente, su aislamiento con respecto al nuevo círculo de poder político, su perdida de influencia y su rápida decadencia económica. Sobre este cambio se tejen nuevas redes clientelares. La nueva clase emprendedora emergente se alía con el nuevo poder político, cuya extracción de clase comparte, pues son miembros del pueblo en el sentido de que no son miembros del grupo de los señoritos. Esta nueva red clientelar tiene su cima dentro del pueblo en el Alcalde, que, a su vez, actúa como un nodo más dentro de una red más amplia. Así, la consecución de recursos y la obtención de influencia del Alcalde, dependen de la habilidad con éste gestiona sus relaciones con otros miembros del Partido y con los representantes de otras instituciones. En este sentido la mayoría del pueblo piensa que el anterior alcalde, Antonio Mateos, fue un buen gestor. Esta evaluación se hace considerando los recursos que son capaces de conseguir otros pueblos. Por ejemplo, el que se diera el nombre de Sierra de Grazalema al Parque Natural es visto como un logro, así como las rentas derivadas de la declaración del Parque Natural que, debido a ser el primero que se declaró en Andalucía, contó con inversiones mayores que otros declarados más tarde.

Desde el punto de vista estadístico, a nivel nacional y regional las pautas generales han sido el retraso nupcialidad y la fecundidad. El tamaño de las familias se ha reducido. También han aumentado los hogares de una única persona viviendo sola. Estos cambios generales tienen una expresión también en Grazalema pero con efectos más atenuados.

En cuanto a las relaciones entre padres e hijos, ha disminuido, como en el resto del país, las distancias entre padres e hijos, marcadas, especialmente en lo que respecta al padre, por relaciones autoritarias y de temeroso respeto. Hoy en día ningún hijo habla a su padre de usted, por ejemplo.

Las mujeres han ganado en libertad y igualdad con los hombres aunque sigue siendo largo el camino por recorrer en este sentido, y todavía, según nuestra percepción y la de informantes consultados, los niveles de igualdad y de emancipación de la mujer son inferiores en Grazalema, así como en otros pueblos similares, con respecto a los niveles de la población en su conjunto y especialmente con respecto a las mujeres de las áreas urbanas. La mujer sigue siendo la encargada casi en exclusiva de las tareas domésticas. Se aprecian algunos leves cambios como pequeñas ayudas en las faenas domésticas, pero en ningún caso un reparto equilibrado de las tareas. Con todo, conductas que resultarían impensables en la época en que Pitt-Rivers realizó su trabajo, son hoy cotidianas, como ver a las mujeres fumar o entrar solas en un bar o, simplemente, darse un baño en la piscina.

La iglesia, como muy bien explica Pitt-Rivers en su obra, había sido desposeída de sus bienes en el pueblo con la desamortización, por lo que pasó depender de la nueva clase dirigente, formada por los restos de la aristocracia señorial y por los nuevos comerciantes, industriales y propietarios, los cuales habían sido, precisamente los adquirientes de los bienes desamortizados. La dictadura franquista imperante en España en el momento en que Pitt-Rivers estudia Grazalema, tiene un marcado carácter católico. El cura formaba parte del grupo dirigente. No podía ser de otro modo, pues tras los años de profundo anticlericalismo en las corrientes de izquierdas, que precedieron a la Guerra Civil, la Iglesia se alinea contundentemente con los sublevados y adquiere un notable protagonismo en la vida pública.

Con los nuevos aires de apertura en el régimen y en la Iglesia (Congreso Vaticano II) llega a Grazalema un nuevo cura, D. Antonio, persona de profundas convicciones que se propuso lograr que los fieles tuvieran un compromiso mayor con la Iglesia, más allá de los actos religiosos convencionales. Aunque de tendencias progresistas y comprometidas, no se trataba de un “cura rojo” como abundaron por los años setenta en España. Por aquel entonces, actos religiosos populares, como las procesiones, estaban decayendo, y D. Antonio, que perseguía el compromiso más auténtico y continuo en el tiempo que el mero procesionamiento de las imágenes, tampoco tuvo entre sus prioridades impulsarlas. Por otra parte, los hermanos mayores de las hermandades eran invariablemente miembros del decadente grupo dirigente. Este refugio de poder simbólico ha sido detentado hasta la actualidad. Así, el hermano mayor de la Hermandad de la patrona del pueblo, Nuestra Señora de los Ángeles, ha sido durante décadas el que unánimemente puede ser identificado como “el Señorito” del pueblo.

La otra hermandad ha sido también durante décadas dirigada por otro miembro del antiguo grupo dirigente y destacado miembro del «Movimiento».

El objetivo de D. Antonio surtió efecto y logró formar un grupo estable de personas comprometidas en tareas y actividades ligadas a la Parroquia. El grupo estaba compuesto exclusivamente por mujeres, en su mayoría jóvenes. Este dato resulta llamativo, y concuerda con la descripción de la situación de unos años antes descrita por Pitt-Rivers (1994: 158):

“En todas las organizaciones relacionadas con la Iglesia, las mujeres son mucho más activas que los hombres. El pueblo (plebs) percibe la religión como un asunto de mujeres y los hombres intervienen poco, salvo en caso de que sean animados, o presionados, a actuar de otro modo. De ellos sólo se requiere que cumplan con los ritos, mientras que la asistencia, tanto a la Iglesia como a las procesiones religiosas, es predominantemente femenina.”

Este grupo, con creciente protagonismo en materia religiosa a nivel local, era visto por con cierta desconfianza no sólo por los miembros de grupo dirigente, sino por personas religiosas ajenas a él. Una vez el cura se marchó del pueblo, el grupo ha pervivido aunque un tanto desubicado, por que los curas posteriores han tenido un talante mucho más abierto y dinamizador en lo que se refiere a las manifestaciones de la religiosidad popular. A este grupo se le conoce, con el irónico apodo de “las obispitas”.

Puede resultar interesante señalar que durante los años en que existió un cierto desapego de los curas hacia las manifestaciones religiosas populares se produjo la conversión de algunos vecinos a los Testigos de Jehová, creándose en el pueblo un centro de culto de esta corriente religiosa.

Por lo que respecta a lo que Pitt-Rivers denomina “lo sobre-natural” hemos de decir que si ya en aquellos años la creencia en sabias, curanderos, males de ojo, etc. ya era bastante limitada, en la actualidad ha quedado reducida a la población de más edad. No están desaparecidas del todo y se cuentan historias sobre hechos relativamente recientes de sucesos inexplicables, como una mujer que se quedaba repetidamente encerrada en la azotea de su casa porque la puerta se cerraba con un cerrojo por fuera sin que hubiera nadie en la casa. Se decía que era por un mal de ojo. Este mismo año he oído a varias personas, por lo demás bien instruidas, asegurarme que un hombre del pueblo quita las verrugas con la ayuda de un pañuelo y unas oraciones. Se necesita no obstante, saber con exactitud el número de verrugas que se tienen. Todavía algunas mujeres cuando extravían algún objeto, dicen unas palabras a San Antonio para que les ayude a encontrarlas, convencidas de su infalible efectividad. Hay otras oraciones que pueden recitarse para otros propósitos.

Otras muchas formas de creencias y supersticiones permanecen mezcladas con los ritos religiosos católicos. Esto se aprecia especialmente en la preocupación por proteger a los niños de alguna desgracia mediante medallas, estampas y escapularios. Peticiones de favores a la Virgen son muy frecuentes, así como las promesas de cumplir alguna penitencia si se cumple lo solicitado. En general, no obstante lo anterior, la sociedad grazalemeña ha avanzado hacia una sociedad más laica y menos supersticiosa.

Antes de concluir es bloque creemos oportuno mencionar la, a nuestro juicio, capital importancia de los medios de comunicación de masas en la transformación de la sociedad Grazalemeña. Los españoles ven diariamente entre 3 y 4 horas de televisión por término medio. Ese número de horas, de poder contabilizarse, arrojaría una cifra seguramente superior en un pueblo como Grazalema, donde la gentes no tiene que perder tiempo en largos desplazamientos diarios, donde hay un importante peso de personas mayores y donde no existen espectáculos alternativos, pues no hay cine, ni teatro ni nada por el estilo. Además los inviernos son fríos y lluviosos lo que ayuda quedarse en casa. Si consideramos que esta exposición a la televisión consume una cuarta parte de la vigilia de una persona nos daremos cuenta de su enorme importancia.

En primer lugar, el que la población pase tanto tiempo viendo la televisión, implica que durante ese tiempo no está conversando con otras personas, por lo que se restan oportunidades para el desarrollo de la sociabilidad. Por otra parte, muchas tareas que antes se realizaban públicamente, como usar los lavaderos públicos, o ir a la fuente a por agua, han desaparecido, por lo que existen menos ocasiones para el diálogo. Han surgido nuevos lugares de encuentro, como el Centro de Salud, donde las personas mayores pasan bastante tiempo esperando a que le receten sus medicinas, “el Barato”, como se conoce al mercadillo de puestos ambulantes que se instala una vez a la semana, los martes, en el espacio conocido como “el Asomadero”, y los supermercados, establecimientos que han restado protagonismo a la plaza de abastos (antes con varios puestos de verduras, frutas, carnes y pescados y hoy reducida a un pequeño puesto de pescado) y las pequeñas tiendas de comestibles. En general la gente pasa menos tiempo hablando entre sí cara a cara. El Ayuntamiento, donde se va a realizar gestiones o consultas, y la Iglesia siguen siendo lugares de encuentro social.

Otra costumbre en declive es la de sentarse, especialmente las mujeres, en la puerta de la casa, en el escalón o en una silla, a ver pasar a la gente y tomar el fresco o el sol según la época del año, pues están más entretenidas dentro, viendo la televisión. Por otra parte, la televisión introduce nuevos temas de conversación, nuevos personajes, cuyo conocimiento es común a los miembros de la comunidad y sobre los que pueden hablar. Digamos que la televisión marca los temas de conversación, escándalos, sucesos, acontecimientos.

Como es lógico, la televisión tiene también efectos positivos. Sirve como un puntual mecanismo por el cual la población está informada de la actualidad. Entretiene, divierte y hace soñar y desear a cientos de miles de personas. Abre los hogares a otros mundos a otras sociedades, ofreciendo modelos de referencia que sirven de contraste cuando se comparan con la propia sociedad. Los medios de comunicación de masas, radio y televisión principalmente, fueron concebidos e implantados originariamente como instrumentos por los que el poder estatal transmitía sus consignas y valores. Primero retransmitiendo algunos actos solemnes. Luego como noticieros. Su principal utilidad desde la vertiente política es la de gestionar la opinión pública. Su utilidad mercantil es la de gestionar el deseo de los consumidores.

Los contenidos de la televisión de masas se han ido banalizando y por decirlo así, feminizando. La evolución nos lleva desde las radionovelas como “Lucecita” que encandilaban a las mujeres de los setenta, pasando por las fotonovelas, hasta las telenovelas actuales. Si analizamos el contenido de las programas de máxima audiencia destinados al entretenimiento vemos que se corresponden a grandes rasgos con las revistas del corazón que fueron sus precedentes.

Los hombres suelen visitar a diario la Alameda, la plaza del pueblo situada en la parte baja del mismo, o algún bar en el que conversar y, como se dice en Grazalema “alcahuetear”, es decir, cotillear sobre los acontecimientos del día y enterarse de las novedades. Las mujeres, en cambio, son las que han visto más reducido sus espacios de encuentro, de ahí, pensamos, que tengan más necesidad de consumir información novedosa, aunque esta se refiera a personas del mundo de la televisión.

Pour citer cet article :

Francisco Campuzano, "Informe 2006 - Grazalema revisitada: Cambio social y cultural en un pueblo de la Sierra (Parte 2 : Análisis de los cambios)". Terrain et archive, 14 février 2008 [En ligne]
http://lodel.imageson.org/terrainarchive/document324.html
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