Terrain et archive

Observatoire de l’archivage des matériaux de terrain des ethnologues

Francisco Campuzano

Informe 2006 - Grazalema revisitada: Cambio social y cultural en un pueblo de la Sierra (Parte 1 : La visión de Pitt-Rivers sobre la Grazalema de principios de los cincuenta)

En este segundo informe exponemos el trabajo realizado durante el segundo año para el proyecto de investigación etnográfica Le terrain et son archivage, dirigido por la Dra. Antoinette Molinié, del Laboratorio de Etnología y Sociología Comparativa de la Universidad de París Nanterre y por el Dr. Pedro Romero de Solís, de la Universidad de Sevilla.

Los objetivos generales del proyecto en el área de Grazalema eran valorar el impacto sobre la sociedad grazalemeña y andaluza de la obra y la personalidad de Pitt-Rivers, analizar los cambios producidos, e interpretar los diferentes discursos antropológicos (el del propio Pitt-Rivers, el de Ginés Serrán Pagán y el de Oriol Prunas, entre otros) y su impacto sobre la sociedad local.

El estudio, tal como fue definido en el anexo iv del proyecto de investigación, consta de tres partes:

  1. Impacto de la obra y personalidad de Pitt-Rivers

  2. Grazalema revisitada: Hechos estadísticos, estructura familiar, agricultura y artesanía, valores de la familia y valores entre los sexos.

  3. Temas que Pitt-Rivers dejó incompletos: Educación y valores, Toro de la Virgen, culto a la Virgen, impacto del turismo, articulación de las actividades de protección del Parque Natural y la sociedad local

Nuestro papel en la investigación, de acuerdo con la propuesta realizada por la Dra. Molinié, habría de consistire en la elaboración de dos informes: uno para ser entregado al concluir el año 2005 y otro en 2006, pudiendo escoger, bajo la supervisión del Dr. Pedro Romero de Solís, encargado de dirigir al equipo de investigación de la Universidad de Sevilla, el tema o temas que prefería abordar en cada informe de entre estos tres:

  1. Los cambios sociales y culturales que se han producido desde que trabajó J. Pitt-Rivers en Grazalema y tal y como los analizan sus obras, hasta la actualidad.

  2. La polémica alrededor de su obra y el impacto de la persona de Pitt-Rivers en Grazalema.

  3. El estudio de algún tema que dejó el antropólogo británico sin estudiar a fondo, como el Toro de la Virgen.

En la nota que presentamos en la primera reunión de coordinación del grupo de investigación, celebrada en Sevilla el 14 de Enero de 2005, propusimos al Dr. Romero de Solís tratar en el primer informe dos contenidos: a) La polémica alrededor de su obra y el impacto de la persona de Pitt-Rivers en Grazalema, y b) el estudio de algún tema que dejó el antropólogo británico sin estudiar a fondo, como el Toro de la Virgen.

Fundamentamos esta elección en el hecho de que el tema más amplio y complejo de estudiar de los que se nos atribuían era el análisis de los cambios en las costumbres y valores del pueblo y que, por tanto, parecía razonable dejar este apartado para el informe de la segunda anualidad pues, de ese modo, se podría profundizar más en su estudio, al contar con más tiempo. No obstante, en el primer informe se creyó conveniente abordar dos aspectos centrales referentes a los cambios producidos en el pueblo y a su realidad actual: la declaración del Parque Natural de la Sierra de Grazalema y el importante desarrollo turístico experimentado por el pueblo.

En función de lo anterior, el informe correspondiente al primer año de trabajo en el proyecto, tenía el siguiente contenido:

Una primera aproximación para delimitar el contenido de este segundo informe, destinado a analizar “los cambios sociales y culturales que se han producido desde que trabajó J. Pitt-Rivers en Grazalema y tal y como los analizan sus obras, hasta la actualidad”, debe contar con la definición que de esta parte de la investigación aparece en el proyecto de investigación: “Grazalema revisitada: Hechos estadísticos, estructura familiar, agricultura y artesanía, valores de la familia y valores entre los sexos.” El objetivo sería determinar qué cambios se han producido en la sociedad grazalemeña desde el momento en que la estudió Pitt-Rivers (años 1949-1952) hasta la actualidad, año 2006. Esta comparación se haría teniendo en cuenta los aspectos que fueron tratados por Pitt-Rivers en su monografía.

Para avanzar en la investigación deberíamos responder a la pregunta de cuál es la visión de Pitt-Rivers sobre la Grazalema que estudió, es decir ¿cuáles son los elementos esenciales de la percepción de Pitt-Rivers sobre la estructura social y la cultura de la sociedad grazalemeña? Dado que la obra de Pitt-Rivers sobre Grazalama pretende ofrecer un modelo teórico sobre su estructura social y no una mera descripción de hechos y características de la misma, deberíamos preguntarnos, también, en qué medida sigue siendo válido dicho modelo en la actualidad.

Como investigadores, deberíamos también formular la pregunta de si la visión que Pitt-Rivers tenía de la Grazalema de principios de los cincuenta era acertada, es decir, si desde nuestro punto de vista y desde la perspectiva actual, la descripción de dicha sociedad y de su cultura, se ajusta a la realidad y si las interpretaciones que ofrece nos parecen adecuadas. Por otra parte, sería necesario tener en cuenta los comentarios de Pitt-Rivers sobre Grazalema posteriores a la primera edición del libro, pues en ellos vierte su propia percepción sobre los cambios habidos en el pueblo. Finalmente, tendríamos que estudiar los cambios que se han producido en la sociedad Grazalameña, comparando la realidad de los primeros años de la década de los cincuenta con la realidad actual, más de medio siglo después, y describir los procesos de cambio que se han venido produciendo en este largo período de tiempo.

En el estudio del cambio social y cultural de la comunidad hemos diferenciado una serie de dimensiones de cambio que en parte responden a la misma división que realizó Pitt-Rivers en su momento. Estas dimensiones son:

Esta división tiene un objetivo analítico y parte de la base de que la mayoría de los cambios en cada dimensión guardan relación con cambios acaecidos en las otras dimensiones.

Por otro lado, se han diferenciado escalas o ámbitos territoriales de cambio. Así los cambios pueden analizarse a escala local, comarcal, regional, nacional o internacional, de tal forma que determinados cambios pueden ser comunes a todas las escalas, aunque presenten peculiaridades, ritmos e intensidades distintas a escalas diferentes.

Existe un objetivo secundario de la investigación que ha sido identificar y desvelar la verdadera identidad de las personas y lugares cuyos nombres fueron camuflados por Pitt-Rivers para garantizar la confidencialidad de la información aportada por sus informantes. Para el lector forastero esta identificación no aporta gran cosa, pues lo mismo le da saber el apodo verdadero de una persona que el inventado. Para el nativo, en cambio, es casi inevitable sentir el deseo de descubrir a los verdaderos protagonistas de las pequeñas escenas cotidianas con que el autor ilustra la vida social del pueblo. Esta indagación creemos que puede ser interesante porque, de un lado, nos permite comprobar que la información proporcionada por Pitt-Rivers era veraz y, de otro, arroja alguna luz más sobre dichas personas y los sucesos que nos son relatados.

Como se puso de manifiesto en el informe sobre el impacto de la obra y la personalidad de Pitt-Rivers en la sociedad grazalemeña y andaluza, dicho impacto fue muy modesto en la sociedad local, en el sentido de que el contenido de la obra es bastante desconocido, y su publicación no deja de ser algo anecdótico, casi imperceptible, en la historia de la vida cotidiana del pueblo.

Rara vez se habla de ella en una conversación normal. No hay en Grazalema rastro visible alguno del paso por ella de Pitt-Rivers. No hay ninguna placa o busto conmemorativo, ni ninguna calle que lleve su nombre. De los numerosos mosaicos de azulejos que el ayuntamiento instaló a lo largo del pueblo hace unos cuatro años para destacar, de cara principalmente a los turistas, algún aspecto relevante del pueblo (el parque natural, su pasado árabe, la importancia de las órdenes religiosas cristianas, la importancia del agua como fuente de energía, el bandolerismo, las mantas de Grazalema, la mujer grazalemeña, etc.), y donde se ilustran con un dibujo los textos descriptivos, no hay ninguno dedicado a la figura de Pitt-Rivers. Si preguntáramos a un Grazalameño que es lo más sobresaliente o peculiar de Grazalema nos contestaría cosas como que es el pueblo donde más llueve de España, que en otro tiempo contó una población cercana a los diez mil habitantes y por eso lo llamaban «Cádiz del Chico», que contaba con una potente industria textil y que sus mantas eran famosas en toda España e incluso se exportaban a América, que es uno de los pueblos más bellos de Andalucía, que su fiesta más emblemática es el Toro de la Virgen del Carmen, etc. Muy pocos dirían que fue el pueblo en el que se hizo el primer estudio antropológico de una comunidad española y uno de los primeros a nivel europeo, que dicho estudio supuso un hito importante para la creación de la antropología del Mediterráneo, que es considerado un clásico de la antropología y que sigue siendo una lectura obligada en muchas universidades del mundo.

Teniendo en cuenta que Grazalema es un pueblo que tiene como principal fuente actual de ingresos la actividad turística y que, por tanto, debiera tender, como una estrategia básica para su desarrollo económico, a valorizar su patrimonio cultural y etnológico, llama la atención que no se haya destacado más la figura de Pitt-Rivers. Podría haberse creado un pequeño museo etnográfico en el que se expusieran originales de sus obras, fotografías de su estancia en el pueblo, etc. Sin embargo no se le ha dedicado ni un simple mosaico de azulejos.

Desde nuestro punto de vista, el hecho de que el estudio de Pitt-Rivers no haya sido “valorizado” como activo del patrimonio cultural del pueblo, puede obedecer a dos razones. La primera podría ser el famoso comentario en el prólogo de su monografía en el que afirma que “los andaluces son los mayores mentirosos que yo haya conocido” (1994: 32), frase que ha sido comentada y criticada hasta la saciedad por los antropólogos nativos detractores de Pitt-Rivers (Isidoro Moreno Navarro, Ginés Serrán Pagán, Oriol Prunés, etc.). No he encontrado un solo lector grazalemeño de la obra que se haya sentido ofendido por este comentario y no lo haya tomado a broma. Sin embargo, entre los estudiosos mencionados, dicha afirmación suponía el colmo de la afrenta del colonialismo intelectual anglosajón contra la identidad nacional andaluza.

Pienso, no obstante, que el inexplicable ostracismo a la figura de Pitt-Rivers – sólo atenuado por un homenaje que se le hizo en el Ayuntamiento bajo el impulso de otras instituciones – se debe más bien a la amistad que unía al investigador con Don Mario Sánchez, miembro destacado de lo que Pitt-Rivers definió como “grupo dirigente”, fallecido hace sólo unos meses, que fue alcalde, y un claro símbolo de la derecha franquista en el pueblo. Las veces en que Pitt-Rivers re-visitó Grazalema, años después de publicar su libro, era muy común verlos juntos charlar en la plaza de La Alameda, frente a la casa de Don Mario. Es posible, que esta amistad, unida a las críticas formuladas por Ginés Serrán Pagán a la obra de Pitt-Rivers, hayan influido en hacer de Pitt-Rivers una figura poco digna de reconocimiento desde las autoridades locales. Tal vez, simplemente, no se alcanza han entender la importancia de la obra de Pitt-Rivers sobre Grazalema.

Desde luego, para la sociedad local, fue mucho más importante y significativa la presencia en Grazalema de “el Inglés” que su propia obra.

Uno de los impulsos que late en el proyecto de investigación Le terrain et son archivage es descubrir en qué medida el discurso del antropólogo sobre la sociedad local nutre, o retroalimenta, el propio discurso de la sociedad sobre sí misma. Así, en determinadas sociedades primitivas, los nativos formulan actualmente los mitos, cosmogonías, creencias y costumbres de sus antepasados en los términos en que fueron expresados por el antropólogo que realizó un estudio etnográfico años atrás. Nada de eso ocurre en Grazalema. Primero porque, como pronto advirtió Pitt-Rivers, no existe, en una población europea, un cuerpo de mitos o creencias compartidas comparable al de las sociedades primitivas.

Durante la realización de este trabajo ha venido varias veces a nuestra memoria el documental Innisfree (1990), que realizó el cineasta español José Luis Guerín mostrando los escenarios y los personajes que habían aparecido en la película de John Ford The Quiet Man, rodada durante 1951 y merecedora de un Oscar, más o menos por las mismas fechas en que Pitt-Rivers trabajó en Grazalema.

Desde luego, si en Grazalema se hubiera rodado una comedia costumbrista de este tipo su impacto habría sido muchísimo mayor que el de un estudio antropológico. José Luis Guerín ha descrito cómo en el pueblo el rodaje de aquella película supuso un hecho decisivo, de tal forma que muchos años más tarde los parroquianos siguen hablando y discutiendo sobre aspectos de ella y relatando anécdotas sobre su rodaje: “Todo comenzó durante un viaje por el amplio marco geográfico donde se rodó en 1951 El hombre tranquilo. Entré en un pub de una hermosa villa irlandesa y escuché a cuatro viejos completamente borrachos hablando de John Ford”i. Actualmente, el pueblo de Cong, donde se rodó la mayor parte de la película, tiene una importante fuente de ingresos en las visitas del público que desea ver los escenarios y las gentes que aparecieron en la película protagonizada por John Wayne y Maureen O´Hara.

Fue nuestra intención, en el marco del objetivo mencionado más arriba, entrevistar a las personas que más estrechamente conocieron a Pitt-Rivers en Grazalema y actuaron como sus principales informantes. Sin embargo, la práctica totalidad habían fallecido o no se encontraban en condiciones de ser entrevistados. Quedan los hijos de sus informantes, personas que lo conocieron y charlaron con él, pero no sus principales informantes.

Por otra parte, desde el punto de vista metodológico, ha de tenerse presente que el enfoque del estudio cuyos resultados exponemos a continuación no es el de un trabajo de campo antropológico. Para analizar en profundidad la sociedad grazalemeña actual y el proceso de cambio acaecido en este dilatado lapso de tiempo sería preciso realizar un estudio campo intensivo de una duración como mínimo similar a la que Pitt-Rivers pasó viviendo en el pueblo. No era éste el propósito de la investigación, sino más bien el de contar con una serie de aproximaciones o informes sobre aspectos diversos que en nuestro caso particular se corresponderían con un informe elaborado por un investigador social conocedor – hasta cierto punto – de la sociedad local.

Las fuentes que se han utilizado son la propia experiencia, la realización de entrevistas a vecinos del pueblo y la consulta de fuentes orales y documentales sobre el pueblo. Se han consultado monografías, artículos y noticias de prensa, así como estadísticas e informes diversos. Se trata, por tanto, de un trabajo de investigación más de gabinete que de campo, aunque la observación participante está presente como experiencia acumulada a lo largo de las temporadas vividas en el pueblo. Las entrevistas individuales y las reuniones de grupo han sido una fuente información importante a la hora de analizar la percepción de los cambios por parte de los miembros de la comunidad.

Pitt-Rivers pretendía describir la vida social de un pueblo andaluz, captar el acontecer habitual del complejo conjunto de relaciones interpersonales que lo forman.

Para ello estudió los valores y creencias de esa sociedad (riqueza y estatus, sexo y familia, autoridad política y código moral, lo sobrenatural y lo natural) poniéndolos en relación con la estructura social. La dimensión histórica es tratada en un apéndice. A pesar de ello, los elementos esenciales de la historia de Grazalema están mencionados en el libro. Se le ha achacado a Pitt-Rivers una cierta superficialidad a la hora de tratar la historia del pueblo. Pensamos, sin embargo, que todo lo importante está dicho, aunque esa información aparezca como fondo del trabajo, no como su objetivo.

Nos ha llamado la atención descubrir que casi todas las ausencias que le han sido apuntadas a lo largo de los años, están recogidas en el libro de forma breve pero, normalmente, atinada.

La ausencia más notable que apreciamos es que Pitt-Rivers no mostrara con claridad, ni siquiera retrospectivamente, en el epílogo fechado en 1988, que la situación en la España de fines de los cuarenta y principios de los cincuenta no era sólo una situación de posguerra civil, sino de una dictadura que mantenía presas a miles de personas, muchas de ellas sometidas a trabajos forzados. Era algo de lo que entonces no se podía hablar. Los crímenes cometidos durante la represión franquista nunca fueron castigados. La transición política se hizo a costa de no remover el pasado. Sólo ahora, tantos años más tarde, de la mano de hijos y nietos de las víctimas, ha empezado a cobrar forma un movimiento ciudadano por el recuerdo del pasado. Este movimiento está identificando fosas comunes y preocupándose porque se recupere la dignidad de los represaliados. Ha habido que esperar a 2006 para que pudiera aparecer en España una Ley de la Memoria Histórica.

La utilidad actual de la obra de Pitt-Rivers sobre Grazalema tiene dos vertientes: la teórica, en la medida en que sus tesis puedan resultar válidas para entender la realidad que aquel entonces y su posterior evolución, y la que parte de considerar su obra como documento histórico, que nos permite comparar la realidad actual con la pretérita.

En cuanto a la parte teórica, las hipótesis centrales podemos enunciarlas simplificadamente del siguiente modo:

Las tesis principales de Pitt-Rivers serían las siguientes (1994: 228):

1. “Existe una tensión estructural entre las sanciones que proceden de la comunidad local y las que proceden del Gobierno central del país. En este caso la tensión es visible en cada esfera social”

2. “Corresponde a un conflicto entre los valores de autoridad y los de igualdad”

3. “Estos mismos valores en conflicto son necesarios tanto para la estructura misma de la comunidad, como para todo el país”

4. “Esta tensión es resuelta por medio de una jerarquía de clientelismo y a través de las convenciones de secreto y ficción”

5. “Esta tensión está en relación con la divergencia en los valores y el grado de contacto entre el Gobierno central y la comunidad. De modo que a mayor diferencia en cultura y valores entre el Estado y la comunidad por un lado, y, por el otro, a menor distancia espacial efectiva y mayor presión política ejercida por el Estado, más se incrementa esta tensión”

Un primer análisis de la validez de estas tesis arrojaría las siguientes hipótesis.

Los miembros del pueblo perciben claramente su diferencia y su identidad propia. Las fiestas populares (Toro de la Virgen del Carmen, Romería de San Isidro, etc.) siguen teniendo mucha fuerza y congregan a la población que vive en otras ciudades, regiones o países. El pueblo sigue siendo un polo de atracción para sus habitantes. Existen peculiaridades y diferencias en el habla entre los pueblos próximos. Así, muchos grazalemeños son perfectamente capaces de distinguir inmediatamente la procedencia de un vecino de un pueblo próximo indicando si se es de Ubrique, de Zahara de la Sierra, o de Benaocaz. Las sanciones informales impuestas por la comunidad local, si bien atenuadas, siguen siendo efectivas, aunque las normas han evolucionado hacia una mayor permisividad en múltiples aspectos.

La tensión entre el Estado y la sociedad local se ha reducido por varios motivos. En primer lugar, por la disminución de la distancia física y cultural existente entre quienes toman las decisiones políticas y la comunidad. Así, la creación en España de un Estado basado en una estructura política descentralizada en Comunidades Autónomas, con amplias competencias, ha transferido muchas decisiones al ámbito regional de Andalucía. Por otra parte, el nuevo sistema político surgido de la transición democrática, ha ido transfiriendo, a su vez, importantes competencias a la esfera municipal, dotando de nuevos contenidos y capacidad de influencia a los ayuntamientos. Ha aumentado, por tanto, la proximidad del poder al ciudadano. Este balance debe matizarse por la existencia de una tendencia inversa. Así, la entrada de España en la Comunidad Económica Europea y en Mercado Único ha supuesto que determinadas decisiones, algunas de ellas muy importantes por sus efectos, se tomen en lugares más alejados que antes. La política monetaria, las ayudas a la ganadería y la agricultura, la normativa ambiental, etc. tienen su centro de decisiones en Bruselas.

Otro aspecto que ha contribuido a eliminar esta tensión es la legitimidad democrática de que gozan actualmente los poderes públicos. Se trata de una transformación fundamental, pues se pasa de un régimen de dictadura militar a un régimen parlamentario con libertad de expresión, asociación y concurrencia política. Por otra parte el Estado represor se ha convertido en un estado social de cuasi-bienestar, en la medida en que presta servicios sanitarios, educativos y recreativos a los ciudadanos, concede subvenciones para rehabilitar la vivienda, para instalar un negocio, concede ayudas para la cría de ganado, y para ciertos cultivos, y provee subsidios por desempleo, pensiones no contributivas, de viudedad, etc. En definitiva, el Estado ha pasado a ser percibido como un suministrador de recursos y servicios.

Un aspecto de enorme importancia es que el alcalde, desde el temprano triunfo del Partido Socialista Obrero Español, forma parte del pueblo no sólo en el sentido de ser vecino de la localidad, sino en el sentido de pueblo como clase social. En los términos de Pitt-Rivers, el alcalde dejó de ser un miembro del grupo dirigente a ser una persona del pueblo sin más. En una primera fase la proximidad entre el poder municipal y el pueblo era mayor de lo que fue después, pues el poder estaba repartido en un conjunto de personas que fueron las que crearon un grupo capaz de presentar una alternativa política a los miembros del grupo dirigente. En una segunda fase, al parecer de muchos entrevistados, el poder se fue distanciando del pueblo y personalizándose más en la figura del Alcalde, que es quien monopoliza los contactos con las redes de poder externas al pueblo, dado que es él quien asiste a las reuniones de la Diputación Provincial, Mancomunidad, del Partido a nivel provincial y regional, etc.

Desde el punto de vista de los mecanismos de resolución del conflicto entre el Estado y la sociedad local puede hablarse de un nuevo clientelismo y de una continuidad de los mecanismos de secreto y ficción. El nuevo grupo dirigente estaría formado, a nivel político, por la cúpula del PSOE y la Unión General de Trabajadores (UGT), su sindicato afín, con una posición muy destacada de la persona del Alcalde, así como por una nueva clase empresarial local que ha venido a reemplazar a las antiguas clases altas locales de carácter patrimonial, cuya posición económica, política, y simbólica ha ido debilitándose progresivamente. Esta nueva clase empresarial está formada por empresarios procedentes de la clase media o baja, que han hecho fortuna con distintos negocios y que tiene, en general, buenas relaciones con el Alcalde. De hecho, y según algunos informantes, algunos se han beneficiado directamente de licencias urbanísticas, concesión de permisos, otorgamiento de concursos públicos para prestar servicios municipales, contratos de servicios etc. El caso paradigmático de la nueva clase empresarial emergente es el de un antiguo empleado de la Caja de Ahorros, única entidad bancaria del pueblo por aquel entonces. Esta persona, usando habilidad para los negocios y la posición privilegiada que le daba su empleo, en cuanto fuente de información sobre la economía y los negocios locales y oportunidad para el trato con muchos clientes, así como sus buenas relaciones con la nueva elite política, ha creado un entramado empresarial compuesto por un hotel de cuatro estrellas, un numero considerable de comercios y tiendas de recuerdos para turistas, el mayor restaurante de la localidad, la gestión de la Villa Turística y el Parador, la gestión, por concesión, de la Oficina de Información Turística Municipal, en la que se incluye el servicio de la central de reservas, de las que obtiene un 10 % de las casas alquiladas. El caso del hotel es significativo, pues perteneció a un miembro de lo que Pitt-Rivers denominaba grupo dirigente, sometido, como otras tantas familias de las clases medias patrimoniales a un proceso de movilidad social descendente. Además, ejemplifica bastante bien el funcionamiento la nueva red clientelar. Dicho edificio fue demolido íntegramente, contraviniendo la normativa municipal que obligaba a respetar las fachadas. También se incrementó irregularmente la edificabilidad. Sin embargo, y pese a las denuncias de Ecologistas en acción, una de las pocas organizaciones que ha ejercido de contrapoder mediático, y a veces legal, contra las irregularidades ambientales y urbanísticas, el Ayuntamiento permitió la obra.

El clientelismo tiene otra vertiente que se manifiesta en la red de favores que parte de la elite política local y llega a los vecinos en forma de acceso a determinados recursos cuya distribución depende del Ayuntamiento: distribución de cursos de formación, concesión de subvenciones, permisos, licencias y autorizaciones y, especialmente, en la distribución de las peonadas del Plan de Empleo Rural (PER). En Andalucía, y también en Extremadura, el elevado desempleo en el medio rural debido a la debilidad estructural de la demanda de mano de obra, y la conflictividad social que ello generaba, ha venido paliándose con un modo específico de intervención estatal basado en el sistema del PER y el Régimen Especial Agrario de la Seguridad Social (REASS). Dicho sistema permitía alcanzar unos niveles mínimos de renta entre la población, logrando así contener la conflictividad. Dicha conflictividad ha sido muy diversa según las localidades. En general, en la campiña, donde hay abundantes tierras de labor, ha sido mayor que en la Sierra.

En los años setenta la crisis económica se agudizó por la reducción de la capacidad de absorción de mano de obra en las áreas urbanas y, por tanto, de la perdida de importancia de la emigración como válvula de escape del desempleo. Paralelamente, la especialización en cultivos que requerían poca mano de obra y la mecanización de la producción hicieron reducir significativamente el número de jornales.

En 1971 se instauró el Empleo Comunitario que vino a reutilizar la vieja fórmula, nacida en el último tercio del siglo XIX, consistente en la utilización de la mano de obra excedente en el medio rural andaluz en la obra pública.

Por otra parte, tras su legalización en 1977, los sindicatos tendieron, en el medio rural andaluz, a “la instauración de una estrategia sindical orientada al control y distribución de los fondos destinados al Empleo Comunitario” (Anula, 2000:269).

En 1983, el Empleo Comunitario fue reemplazado por el más efectivo, Sistema PER-REASS, el cual permitía una intervención efectiva en los mercados de trabajo locales, legitimando la intervención estatal y generando un consenso que apaciguó las opciones políticas más radicales. Dicho sistema se apoyaba en tres instrumentos: El Plan de Empleo Rural, El Subsidio de Desempleo para los trabajadores eventuales agrarios en el marco del Régimen Especial Agrario de la Seguridad Social, y el Plan de Formación Ocupacional Rural.

Este sistema eliminó la conflictividad con un coste relativamente barato, pues en contra de lo que determinados discursos se han empeñado en mostrar como transferencias masivas, el Sistema PER/REASS ha tenido unos costes totales modestos y los costes medios por trabajador parado han sido muy inferiores a los de un parado normal. Debe tenerse en cuenta que durante varios años se ha tenido una imagen de Andalucía en el resto de Comunidades Autónomas como región subsidiada masivamente y con un alto índice de fraude.

El sistema ha permitido también la integración efectiva de los sindicatos en los mecanismos de reparto del trabajo, dando lugar a una especie de neocorporativismo.

Por último, en relación a los otros dos mecanismos de resolución de los conflictos que surgen entre el Estado y la sociedad local: el secreto y la ficción, estos no han desaparecido. Pitt-Rivers describía cómo la actividad de molinos de harina y aceite era detenida y ocultada a lo inspectores, siendo escondida esta circunstancia a las autoridades extra-locales por todo el pueblo. Algo parecido ha sucedido en el pueblo durante todos estos años y sigue sucediendo en la actualidad con todo lo relacionado con la economía sumergida e informal. Así, la compatibilización de ocupaciones sumergidas con la percepción de subsidios por desempleo, los arreglos para obtener la firma de las peonadas necesarias para obtener el subsidio agrario, la obtención de dinero negro mediante el alquiler de casas a turistas y otras prácticas similares, son de todos conocidas, incluida la autoridad municipal.

El antiguo grupo dirigente, formado por las familias pudientes, con rentas patrimoniales, por la cúpula del “Movimiento” y por las autoridades y profesionales públicos, pierde gran parte de su influencia en el momento en que tienen lugar las primeras elecciones municipales. Durante los años anteriores se había ido formando el grupo político opositor, compuesto principalmente por el PSOE. En dichas elecciones la UCD, partido que pretendía ocupar el espacio político de la derecha, tenía como cabeza de lista al que había sido Jefe del Movimiento y Alcalde del pueblo durante unos años, D. Mario Sánchez Román. El PSOE se había formado bajo el impulso de un maestro destinado en el pueblo, que ejercía como líder ideológico del grupo, pero que dejó paso a una persona del pueblo, pues él era forastero, para que aspirara a la alcaldía. Se trata de D. Antonio Mateos Salguero. Las elecciones las ganó la UCD, cuyo representante hubo de dejar su puesto por problemas de salud al segundo de la lista, el Veterinario del pueblo, Miguel Montes de Oca. Sin embargo, un pacto entre las fuerzas políticas de Partido Comunista de España (PCE) con un concejal, Partido Socialista de Andalucía (PSA), de corte nacionalista de izquierdas que obtuvo un concejal, y PSOE, con un cuatro concejales, permitió sustraer la alcaldía a UCD, que contaba con cinco concejales. En las siguientes y sucesivas elecciones ha ganado siempre el PSOE por mayoría absoluta, aunque debe señalarse que en las últimas elecciones el PSOE ha notado el desgaste político de tantos años de gobierno, perdiendo un número significativo de votos a favor del partido de la derecha, el Partido Popular (PP). Debe señalarse que Antonio Mateos ha sido uno de los alcaldes andaluces que ha permanecido más tiempo al frente de su cargo. La sucesión de una serie de escándalos urbanísticos criticados y denunciados por los ecologistas hicieron que abandonara la Alcaldía en 2005, dando paso a la primera Alcaldesa del pueblo, su sobrina, también del PSOE.

La evolución política del pueblo sigue las pautas generales del resto de Andalucía, donde tras un triunfo inicial de las fuerzas que representaban la continuidad del régimen (UCD), se pasa al dominio hegemónico del PSOE. Dicha hegemonía, a escala nacional, dio lugar posteriormente a un bipartidismo PP/PSOE, fase en la que no ha llegado a ingresar Grazalema.

El grupo dirigente pre-democrático se caracterizaba por una relativa homogeneidad cultural basada en un fuerte catolicismo y su fidelidad al régimen franquista. Junto a su salida del poder municipal, y la consiguiente pérdida de influencia sobre numerosos asuntos, es destacable que esta clase se anquilosó en sus formas tradicionales de explotación de sus recursos. Sus rentas provenían fundamentalmente de las tierras, en general poco productivas y escasamente mecanizables, y de la cría de ganado. Cada vez menos rentables sus propiedades, estas familias no supieron adaptarse al nuevo tipo de negocios que podían surgir en el pueblo. Sus hijos, muchos de los cuales tuvieron la oportunidad de estudiar fuera del pueblo, han tendido a establecerse en otras localidades como Sevilla, Jerez, Algeciras, Ronda, etc., engrosando las filas de la clases medias a nivel regional. En muchos casos se produjeron rupturas generacionales, pues los hijos de estas familias en contacto con ambientes mucho más avanzados que los del pueblo, adoptaron ideologías políticas y formas de vida contrapuestas al estilo de vida de sus padres.

Elecciones Locales en el municipio de Grazalema (por año)

 

1979

1983

1987

1991

1995

1999

2003

Censo electoral

1738

1626

1650

1736

1835

1911

1909

Abstenciones

468

409

414

511

378

416

429

Nº de votantes

1270

1217

1236

1225

1457

1495

1480

Votos válidos

1237

1203

1222

1212

1432

1480

1454

Votos nulos

33

14

14

13

25

15

26

Votos blancos

1

5

14

10

16

13

19

Votos a candidaturas

1236

1198

1208

1202

1416

1467

1435

Fuerza política votada en 1º lugar

UCD

PSOE

PSOE

PSOE

PSOE

PSOE

PSOE

Votos de la 1º fuerza política

509

872

637

754

742

717

673

Concejales de la 1º fuerza política

5

9

6

7

6

6

5

Fuerza política votada en 2º lugar

PSOE

AP

PA

PA

IU

PP-A

PP

Votos de la 2º fuerza política

422

257

428

353

282

327

457

Concejales de la 2º fuerza política

4

2

4

3

2

2

4

Fuerza política votada en 3º lugar

PSA

PCA

AP

PP

PAP

PA

IU

Votos de la 3º fuerza política

191

69

143

95

228

251

167

Concejales de la 3º fuerza política

1

0

1

1

2

2

1

Fuerza política votada en 4º lugar

PCE

..

..

..

PP

IU

PA

Votos de la 4º fuerza política

114

..

..

..

164

172

138

Concejales de la 4 fuerza política

1

..

..

..

1

1

1

Fuente: Sistema de Información Multiterritorial de Andalucía. Instituto de Estadística de Andalucía

En cuanto a la nueva élite del poder, se diría que es más heterogénea que la anterior. En primer lugar tiene unos ideólogos, que tienen un papel inicialmente protagonista en la difusión de las ideas y aspiraciones socialistas. Después, una vez han accedido al poder político, el carácter de grupo de opinión y oposición más o menos equilibrado internamente, va dando paso a la adopción por el alcalde de un protagonismo y un poder cada vez más independiente de ese grupo inicial. Por lo que respecta a la nueva élite económica, está compuesta por familias que gozaban de una posición social media, como comerciantes, transportistas, empleados con cierta calificación, etc. Esta nueva elite del poder local se caracteriza ideológicamente por recibir la democracia como una gran aspiración y conquista, al contrario que el grupo del antiguo régimen, el cual lo veía como clara amenaza a sus intereses y su concepción del mundo. La nueva élite es muchos más dinámica que la anterior, tanto en su vertiente política, la cual se enfoca hacia la consecución mayores recursos y fondos públicos para el pueblo (de empleo, formativos, sanitarios, subsidios, infraestructuras, etc.) como en su vertiente empresarial, en tanto que emprendedores y personas que han acumulado su riqueza a base de esfuerzo y habilidad personal. La nota característica más importante de la nueva élite es que forma parte, indiscutiblemente, del pueblo como unidad de iguales de un mudo mucho nítido que sus predecesores.

En Andalucía está accediendo ahora a los ayuntamientos una nueva generación de personas que nacieron ya en el régimen democrático o en los años finales del franquismo. Esta nueva generación, que en Grazalema representa la nueva Alcaldesa, pero que también está presente en otros pueblos tiene, desde nuestro punto de vista, unas cualidades que merecen destacarse. En general, esta generación, independientemente de su signo político, está mejor formada que la anterior. La mayoría tiene como mínimo estudios de bachillerato y, frecuentemente, tienen estudios universitarios. Han vivido un tiempo fuera de sus pueblos estudiando o desempeñando algún trabajo. No están lastrados con las viejas inquinas y rencillas entre bandos, sin que ello quiera decir que propugnan la amnesia con el pasado, más bien al contrario. Todo ello hace que dispongan de de una mayor amplitud de miras que la generación de alcaldes que les han precedido.

Notes de fin littérales:

i La Butaca Revista de cine online. 1999. http://www.labutaca.net/films/10/innisfree.htm

Pour citer cet article :

Francisco Campuzano, "Informe 2006 - Grazalema revisitada: Cambio social y cultural en un pueblo de la Sierra (Parte 1 : La visión de Pitt-Rivers sobre la Grazalema de principios de los cincuenta)". Terrain et archive, 14 février 2008 [En ligne]
http://lodel.imageson.org/terrainarchive/document322.html
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