Terrain et archive

Observatoire de l’archivage des matériaux de terrain des ethnologues

Ángel Martín Vicente

Cambios de uso y percepción del paisaje de Grazalema (1945-2005)

Esta contribución al trabajo trata de mostrar como eran los componentes del paisaje en la zona de Grazalema en la época en la estuvo allí Pitt Rivers, y compararlos con los actuales. El periodo de estudio 1945 hasta la actualidad es un periodo de intenso cambio en los paisajes españoles en general. También se trata de dilucidar como ha variado la percepción del paisaje en el mismo periodo.

En la obra de Pitt-Rivers llama la atención la escasez de descripciones del medio natural sobre todo tratándose de un enclave como Grazalema que tiene unas características naturales tanto geológicas como meteorológicas y botánicas particularmente originales, esta carencia de referencias a la naturaleza no se puede achacar a un intento de ocultar el sitio, pues aunque cambia los nombres de las poblaciones Alcalá de la Sierra por Grazalema, Peñaloja por Benamahoma, Jacinas por Ubrique etc. Da el nombre latino de Grazalema y en general es muy fácil identificar todos los pueblos, así que esa carencia de descripciones del medio natural es posiblemente intencionada, Julian Pitt Rivers presenta un modelo de comunidad rural exportable a muchos pueblos del ámbito mediterráneo y se centra en las estructuras más básicas y extrapolables.

 

Posiblemente uno de los cambios más rápidos sufrido por los paisajes andaluces ha sido el habido entre la década de los años 50 y los 80 del siglo xx. Estos cambios han sido estudiados por el Equipo Multidisciplinar de la Casa de Velásquez (1985) y por Fernández Ales et al. (1993) Fernandez Ales et al. (1991) y en el área de Grazalema por Gallego (1999).

En todos estos trabajos se observa la misma tendencia de cambio, que tiene como principal motor la mecanización del campo y el desarrollo de las ciudades. Respecto al conjunto de cambios en los paisajes serranos andaluces, la tendencia general es a un abandono de cultivos y a un mayor desarrollo de los aprovechamientos forestales. Aunque esta es la tendencia general, muy acelerada en las últimas décadas, el proceso completo ha pasado por muchos momentos de ralentización e incluso de cambios en la dirección de la tendencia muy puntuales.

El comienzo de estos cambios se puede datar a mediados del siglo xix cuando en las sierras se empiezan a abandonar los cultivos aumentando la ganadería, concretamente el vacuno que anteriormente pastaba en campiñas y marismas. En el caso específico de Grazalema sufre un cambio algo diferente durante el siglo xix mantuvo una industria textil que favoreció el ganado lanar, la calidad de la lana de la sierra venia dada por la gran precipitación que hacía que las ovejas estuvieran inusitadamente limpias, el decaimiento de los telares llevó a un descenso de las ovejas que fueron en parte substituidas por cabras. La importancia otorgada al regadío por el régimen de Franco que comienza con el Decreto de creación del instituto de colonización (18 de Octubre de 1939 y la Ley de 26 de Diciembre de 1939 de colonización) de grandes zonas y continua con otros conjuntos de leyes y subvenciones hace que desaparezcan las tradicionales tierras de pasto del vacuno de las zonas bajas, aumentando la ganadería en las zonas serranas, aunque este proceso se inició justo después de la guerra civil, sus manifestaciones más claras se produjeron en la década de los sesenta setenta cuando se desarrolló la agricultura moderna.

En el año 1945 hubo en España una gran carencia de fertilizantes debido al aislamiento internacional lo que produjo una fuerte disminución de las producciones agrícolas por unidad de superficie, esta baja producción se intentó compensar aumentando las áreas de cultivo y aprovechando los bajos precios de la mano de obra entre los años 45 y 50 se labro prácticamente toda la tierra disponible y Grazalema no fue una excepción.

El inicio de una nueva percepción de los paisajes se puede situar a mediados de la década de los años 70 cuando comienza a vulgarizarse el disfrute de la naturaleza y crece la demanda de paisajes originales, aunque esta demanda viene de antiguo mediados del siglo xix, no es hasta bien entrados los setenta cuando se populariza.

El interés natural de Grazalema se basa en las peculiaridades de su medio físico, su pluviometría es la más elevada de España, 2.200 mm al año. En las zonas más altas su complicada orografía le suponen un mosaico muy intrincado de situaciones microclimáticas, es además la zona donde más nieva de la provincia, en esta zona serrana nace el río Guadalete el más importante de la provincia de Cádiz. Solamente estas peculiaridades sin considerar las de fauna y de flora (más de 1700 taxa) han sido los principales atractivos para la gente de Cádiz Sevilla Jerez y los Puertos.

Se ha considerado como zona de estudio el termino municipal de Grazalema de una extensión de 12.100 Ha la mayoría forestales (9.589 Ha) de las cuales algo más de la mitad es bosque 5.214 y el resto monte abierto, en el termino hay dos núcleos urbanos Grazalema y Benamahoma.

Es una amplia franja de terreno cruzada de este a oeste por la carretera Jerez-Ronda que la divide en dos porciones desiguales siendo la del norte mayor que la del Sur. Limita al Este con la serranía de Ronda perteneciente a la provincia de Málaga de forma que el limite provincial coincide con el municipal, al norte limita con los términos del Gastor y Zahara de la Sierra, por el Oeste con El Bosque y por el Sur con Benaocaz y Villaluenga del Rosario.

Estos limites no corresponden con fronteras naturales claras sino a delimitaciones administrativas dentro de la zona serrana Gadito-Malagueña, otra opción, como ámbito de estudio, podía haber sido el Parque Natural de Grazalema que engloba territorios serranos de Cádiz y Málaga, pero dada la poca importancia que le da Pitt-Rivers al ámbito natural y que su trabajo se centra sobre los habitantes de Grazalema que en muchos casos ignoran y desde luego influyen muy poco en los terrenos del Parque que no pertenecen a su termino, preferimos centrarnos en el Termino Municipal.

Se han utilizado fotogramas aéreos verticales de distintas fechas (1956, 1970 y 2000) para establecer un mapa de unidades de paisaje y constatar los cambios habidos, si bien existe un vuelo del año 1944 la poca calidad de los fotogramas relativos al área de estudio no nos ha permitido emplearlos, solamente sirven para constatar que entre el año 1944 y 1956 si hubo cambios estos fueron inapreciables.

Utilizando las fotografías del año 2000, la cartografía del parque natural (Delannoy 2000) y recorridos de campo se estableció un mapa de unidades ambientales basado en la vegetación, al considerar que esta es el componente del paisaje que mejor sintetiza las relaciones edáficas, geomorfológicas, climáticas y antrópicas y además es la más fácilmente fotointerpretable. Las unidades son forzosamente amplias y muy bien contrastadas al objeto de poder detectar cambios.

Con objeto de intentar averiguar los cambios en la percepción del paisaje se ha rastreado la bibliografía descriptiva del paisaje anterior a la estancia de Pitt-Rivers en la zona con ánimo de ver hasta que punto eran conocidos los valores Naturales de la zona aunque solamente fuera en ámbitos especializados, también se ha buscado en la bibliografía los distintos usos y gestión del medio natural con ánimo de testar los motores de los cambios.

Se han distinguido 12 unidades muy amplias 6 con vocación forestal pinsapar, pinar de repoblación, encinar y quejigal, alcornocales, monte y matorral. Otras más agropastorales, cultivos, cultivos abandonados, dehesas, pastos y olivar y por último las zonas con poca cubierta vegetal e improductivas, Roquedo, También se recogen los embalses y los centros urbanos.

 Esta formada por el bosque de pinsapos Abies pinsapo de la Sierra del Pinar, este bosque continúa por el termino municipal de Zahara de la Sierra Esta unidad es la más emblemática del entorno y toda ella está incluida desde marzo de 1985 en la zona de Reserva Natural, que es la zona de máxima protección dentro del Parque Natural, su alto valor no es solo es debido a la presencia del pinsapo, especie relicta, sino también por la vegetación acompañante y la abundante fauna en buen estado de conservación. (Ruiz de la Torre y otros 1994).

Esta unidad corresponde a ecosistemas que tienen su origen en las repoblaciones realizadas en diferentes montes públicos del termino, principalmente de pino negral, (Pinus pinaster) aunque hay algún pequeño enclave con Pino Carrasco (Pinus halepensis) Estas repoblaciones fueron realizadas fundamentalmente con el objeto de frenar los procesos erosivos en montes públicos del Estado y de algunos ayuntamientos y, en este caso con fines de regulación hidrológico-forestal en la cabecera de la cuenca del Guadalete. Estas repoblaciones tuvieron lugar mayoritariamente entre el año 1963 y 1970. La densidad del arbolado suele superar el 50 % del grado de cobertura. Su diversidad biológica se encuentra limitada debido al carácter de monocultivos, siendo muy inferior a la de la unidad anteriormente analizada. Se puede considerar que cumplen, sin embargo, una función importante desde el punto de vista de la protección del suelo como etapa previa a la regeneración de las formaciones vegetales naturales.

Debido a la uniformidad de su textura y su gran homogeneidad, tiene altos niveles de riesgo ante problemas como los incendios, incidencia de plagas y otros riesgos ambientales y de hecho ha sufrido incendios en distintas fechas que han dado lugar a repoblaciones posteriores.

Esta unidad corresponde a las zonas con cubierta arbórea siempre superiores al 40 % de planifolios especialmente encinas (Quercus rotundifolia var ballota) y a veces quejigos (Quercus faginea) y algún alcornoque (Quercus suber) en las zonas más umbrías. Presenta una diversidad biológica muy alta y es junto al pinsapar lo más valorado actualmente desde el punto de vista de la conservación. Estas zonas en las que antes se aprovechaba la leña, actualmente solo las explota la ganadería básicamente caprina y algo de cerdo en la época de montanera para aprovechar la bellota

Corresponde a las zonas cubiertas de Alcornoque (Quercus suber) con coberturas entre un 60 y un 25 % en estas zonas también es frecuente la presencia de Quejigos (Quercus faginea) en algunos casos se encuentran grandes coberturas de Brezos (Erica arborea) pero por lo general el sotobosque se encuentra relativamente limpio debido a los trabajos relacionados con el descorche. Además del corcho que se extrae con una frecuencia de 9 años y es la principal renta de esta unidad también se aprovecha con ganado, fundamentalmente caprino, la diversidad biológica es bastante alta.

En esta unidad se han incluido aquellas zonas cubiertas de matorral formado por especies mayoritariamente esclerófilas con alguna presencia de árboles generalmente encinas aunque en zonas aledañas al pinsapar no es raro encontrar algún que otro pinsapo. Son matorrales muy denso con suelo desnudo casi siempre inferior al 10 % con una altura media en torno a 1,5m aunque puede haber enclaves donde se superen los 4,5m aunque se han detectado 37 especies de matorral la mayor parte de la cobertura se la reparten por orden de abundancia los lentiscos (Pistacia lentiscus), olivillo (Rhannus lycioides subsp. oleoides), labiérnagos (Phillyrea angustifolia), agracejo (P. latifolia) y madroño (Arbutus unedo). En las zonas más conservadas no es rara la presencia de lianas como hiedra (Hedera helix), madreselva (Lonicera implexa) y zarzaparrilla (Smilax aspera). Es de destacar la presencia en algunas zonas de plantones de pinsapo que pueden representar hasta un 5-10 % de la cobertura total y que constituyen una especie de reserva de esta especie arbórea a la espera de las circunstancias que propicien su desarrollo (Gallego, 1999) Estos matorrales de esclerofilas tienen una amplia representación de las especies denominadas de monte noble o monte de cabeza casi todas ellas con dispersión por pájaros esta unidad ofrece refugio y alimento a la avifauna y tiene un gran valor ecológico. Actualmente tiene un aprovechamiento muy marginal, una parte importante de esta unidad se encuentra en la zona de máxima protección lo que impide su aprovechamiento con ganado caprino que actualmente sería el único rentable, en otras épocas este tipo de vegetación se utilizaba para carbón.

Esta unidad comprende las formaciones leñosas prácticamente sin árboles y es la unidad de vegetación leñosa más alterada se pueden distinguir dos tipos de matorral bastante contrastados, no se han diferenciado en el mapa ya que desde el punto de vista de cambio y usos son muy parejos. En definitiva esas dos formaciones son Aulagares en pendientes moderadas habitualmente sobre áreas que fueron cultivadas hasta hace unos 20 años. Raramente superan los 70 cm de altura con una cobertura de matorral de 80-90 % con una diversidad muy baja 11 especies leñosas en transeptos de 25 metros de un total de 22 especies la más abundante es la aulaga (Ulex baeticus) que cubre aproximadamente el 50 % del suelo otras especies acompañantes por orden de importancia son: matagallo (Phlomis purpurea), tomillo (Thymus mastichina), retama (Retama sphaerocarpa) y más escasos, palmito (Chamaerops humilis), olivillo (Rhamnus Lycioides var oleoides) y torvisco (Daphne gnidium).

La otra formación que encontramos en esta unidad son los Jarales, es el tipo de matorral más homogéneo se encuentra en laderas con pendientes del 5 al 30 % en orientaciones sur/sudeste y sudoeste su diversidad es menor que la de los aulagares el porte y la cobertura son similares y la especie dominante es la jarilla blanca (Cistus albidus) que representa el 40 % de la cobertura seguida del matagallo (Phlomis purpurea) con el 20 % de cobertura. Otras especies que suelen aparecer en estos matorrales son: el espino blanco (Crataegus monogina) la aulaga (Ulex baeticus), retama (Retama sphaerocarpa) y lentisco (Pistacia lentiscus).

Esta unidad procede de cultivos abandonados o de incendios recurrentes, actualmente tienen un aprovechamiento ganadero con caprino.

Es la unidad con menor cobertura de vegetación y gran cantidad de roca desnuda, se encuentra en las zonas más escarpadas de mayor pendiente y más erosionadas la cobertura de vegetación no supera el 25 % hay algunos árboles aislados pero su principal característica es la ausencia de suelo.

Está formada por las dehesas de encinas algunas tienen alcornoques en las umbrías pero mayoritariamente son de encinas con una densidad arbórea que oscila entre 25 y 70 pies/Ha. El resto de la cobertura es de herbáceas anuales y en algunas las más abandonadas hay algo de matorral básicamente jarales de Cistus albidus y aulagas (Ulex baeticus) son aprovechadas por ganado lanar y vacuno y entre los meses de Octubre y Diciembre por cerdos que aprovechan la bellota en régimen de montanera los pastos debido a la alta precipitación y la también alta radiación alcanzan una productividad bastante alta aunque es bastante variable dependiendo del sustrato la diversidad florística de estos pastizales es altísima se han llegado a encontrar más de 130 especies por m2.

Salvo algunos árboles aislados y alguna que otra retama esta unidad carece de vegetación leñosa en ella se incluyen diversos tipos de pastizales todos ellos formados mayoritariamente por especies anuales, solamente en las zonas encharcadizas (Albinas) se pueden encontrar herbáceas perennes con una frecuencia superior al 20 %. Estas zonas se dedican al ganado extensivo principalmente ovino y vacuno.

El olivar es una unidad formada por los cultivos de olivos de diferentes edades que se sitúan en terrenos básicos, los más modernos se encuentran en torno a Benamahoma, en los olivares más viejos además de la recogida de la aceituna se puede dar una explotación del sustrato herbáceo con ganado lanar, una parte importante de esta unidad se encuentra en estado de semiabandono, se recoge la aceituna pero los olivos se podan con una frecuencia muy baja y los tratamientos fitosanitarios no son muy esmerados.

En esta unidad se engloban las tierras roturadas que no pertenecen a la unidad anterior, se sitúa en terrenos bajos y relativamente llanos. El termino de Grazalema actualmente dedica muy poco a la agricultura debido a la naturaleza pedregosa de su sustrato. Los pocos terrenos hábiles para la agricultura se limitan a una agricultura de cereal y leguminosas de secano en pequeñas parcelas de las que el 80 % no sobrepasa las 15Ha y se distribuyen entre un centenar de propietarios y arrendatarios en las zonas con agua se pueden encontrar huertas para autoconsumo.

Esta unidad es muy parecida a la unidad pastos y de hecho su uso es idéntico pero en ella se detectan estructuras de su antiguo uso, la calidad forrajera de sus especies habitualmente es algo inferior a las de la unidad pastos por la presencia de cardos y algunos matorrales secundarios, las zonas abandonadas suelen estar situadas en los cultivos más alejados de los núcleos urbanos (Grazalema y Benamahoma).

El paisaje que encuentra Julian Pitt-Rivers cuando llega a Grazalema, difiere del actual principalmente por la ausencia de repoblaciones de pinos y por la existencia de una mayor área de cultivos. Respecto a los núcleos urbanos han variado mucho pero no en extensión, actualmente tanto Grazalema como Benamahoma ocupan lo mismo aproximadamente. Interiormente si han sufrido fuertes cambios, hoy casi todas las calles están pavimentadas, han desaparecido los corrales que antaño había detrás de todas las casas, estos corrales se han utilizado para ampliar las casas, de forma que aunque ha aumentado mucho la construcción ni los limites de los pueblos ni el trazado de las calles han sufrido grandes cambios. El habitat disperso de zahúrdas, molinos, casas de labranza, etc. hoy está, o bien abandonado, o bien dedicado a residencia secundaria. La red de carreteras es la misma que había en el año 1945 solo que lo que antes eran caminos de tierra o carreteras precariamente asfaltadas hoy son carreteras asfaltadas y con el firme en buenas condiciones, salvo algunas mínimas variaciones en el diseño de curvas el trazado sigue siendo el mismo.

Esta unidad quizás sea la más significativa, en una de las escasas menciones del paisaje que hace Pitt-Rivers destaca la visión de un paisaje desnudo de vegetación aunque actualmente hay zonas de roquedo visibles desde el pueblo que dan esta impresión la aparición en los años 1960-70 de repoblaciones de pinos hace que esta descripción ya no es valida

Todas las repoblaciones de pinos se llevaron a cabo muy cerca del pueblo de Grazalema sobre zonas situadas a mayor altitud que el pueblo lo que hace que sean muy visibles desde el mismo, y sobre todo en la carretera Jerez Ronda, una de las más transitadas ahora y en la época de Pitt-Rivers aunque no afecta a una gran parte de terreno es el cambio más conspicuo. En los años anteriores presentaban mucha roca desnuda y una vegetación de matorral muy rala que se aprovechaba para pasto de cabras.

Es el cambio más grande respecto a tamaño del área implicada como hemos comentado anteriormente en los años 1940-45 debido a la destrucción de la incipiente industria química anterior a la guerra civil y al bloqueo internacional, la escasez de fertilizantes en España era dramática, son los llamados años del hambre, la baja producción agrícola se intento suplir aumentando las ares de cultivo debido a esto en el año 1945 y prácticamente hasta 1955 los cultivos herbáceos (cereales y leguminosas en el caso de Grazalema) ocupaban una amplia superficie estos cultivos se fueron abandonando paulatinamente, según se iba encareciendo la mano de obra y se iba mecanizando el campo que hacía que no fueran rentables, en la fotografía aérea de 1956 todavía se detectan muy bien las zonas cultivadas, actualmente en lo que ocupaban estas zonas encontramos, matorrales, pastos algunas dehesas y zonas que hemos denominado cultivos abandonados que corresponden a los abandonados más recientemente, en la fotografía aérea de 1970 apenas se distinguen las áreas cultivadas solamente algunas correspondientes a la unidad cultivos abandonados.

En la fotografía aérea de 1956 e incluso en la de 2.000 se detecta la presencia de innumerables majanos (montones de piedras sacados con el arado) que indican que esta puesta en cultivo era muy reciente en 1956 y que se habían puesto en cultivo zonas muy pedregosas.

Actualmente apenas hay majanos pero se detecta su antiguo emplazamiento por variaciones de la vegetación.

Actualmente y en la época de Pitt-Rivers el único cultivo leñoso de cierta entidad es y era el olivar, la viña que otrora fue abundante en la época de Pitt-Rivers apenas quedaba, pero se seguían notando las antiguas terrazas de cultivo de las viñas que todavía se detectan en la fotografía aérea de 1970. El área dedicada a olivar ha disminuido en la zona cercana a Grazalema y ha aumentado ligeramente en los aledaños de Benamahoma, el balance general es que las zonas de olivos han disminuido ligeramente.

Hay una fuerte disminución del terreno roturado la mayor parte de las zonas que ya no se roturan están invadidas por matorral. La utilización de antiguas zonas de cultivo para pastos es un suceso recurrente en la zona, así el abandono del viñedo en el xix siguió la misma pauta, las terrazas que se dedicaban a las vides en el año 1945 se roturaban para un pobre aprovechamiento cerealístico pero muchas habían sido convertidas en dehesas, que se cultivaron respetando los árboles todavía en la fotografía aérea se detectan estas terrazas.

La unidad pinsapar se puede considerar la que ha movido todas las acciones conservacionistas que han tenido lugar en el termino de Grazalema y términos cercanos, es más, es la responsable de la creación del Parque Natural de Grazalema.

Durante la estancia de Pitt-Rivers en Grazalema el pinsapar tenia un intenso uso forestal y ganadero, de los pinsapares. A pesar de que por la zona se dice “más malo que la madera de pinsapo” estos se cortaban para vigas de las casas y construcciones secundarias. traviesas para el ferrocarril y leña para el consumo local (Ruiz de la Torre et al. 1994).

Hasta mediado de los años sesenta hubo una serrería al pie del bosque. También se utilizaban las ramas de “pinsapo dulce” para la alimentación de cabras, sobre las ramas bajas o pinsapos pequeños se echaba el suero salado del queso para incitar el consumo por las cabras (Ruiz de la Torre et al. 1994). Esta explotación viene de antiguo hay una descripción de 1910:

“Los bosques de pinsapos están sometidos a una horrible destrucción producida por el hacha y el fuego, tempestades y avalanchas... A intervalos a lo largo de esta vereda había grandes vigas de madera de pino (traviesas tablas y palos) desbastados y listos para el transporte” (Chapman y Buck 1910).

Incluso el aspecto de los árboles en la época de Chapman era muy diferente del actual. Abel Chapman muestra dos troncos de pinsapo desprovistos de follaje. Se nota lo retorcido de los troncos por las distintas podas y el ramoneo de cabras (Chapman y Buck 1910)

Entre 1912 y 1916 el pinsapar sufrió una corta gigantesca. Esta explotación continuó. A pesar de todo esto, el pinsapar “el pinar· como se le conocía en Grazalema resistió hasta los años 1972 que lo adquirió el icona (Instituto para la Conservación de la Naturaleza) en ese momento todavía pastaban unas 800 cabras en la zona así como vacas y bastantes cerdos.

A partir de su adquisición por el Estado español comenzaron las medidas de protección, se prohibió la caza, se eliminaron árboles viejos y enfermos, se iniciaron repoblaciones, se cercó para el control de visitantes y ganado y se realizaron múltiples acciones para evitar incendios.

En 1977 el comité mab de la unesco declaró al pinsapar “Reserva de la Biosfera” junto a 44.000 Ha de lo que es hoy Parque Natural. En 1984 la Junta de Andalucía crea el Parque Natural Sierra de Grazalema y en 1988 se crea una figura de protección Área de Reserva del Parque de 2.747 Ha. En las que están incluidas las 415 de pinsapar con una reglamentación más restrictiva.

Desde 1972 el pinsapar fue incrementando su densidad arbórea y enseguida se notó la expulsión de las cabras, la masa de árboles se regenero con gran rapidez, este incremento de la población junto a fuertes episodios de sequía ha producido un decaimiento en le crecimiento individual y fuertes mortandades en los pies jóvenes (Linares et al. 2006) la reciente constatación de este efecto hace que haya que plantearse si no sería útil un moderado pastoreo con cabras, de todas formas las medidas de protección implementadas en los años 70 han sido decisivas para el mantenimiento de estas formaciones.

Las unidades de cultivos abandonados y las de matorral son muy equivalentes y se han incrementado en los últimos años al dejar de roturar muchos terrenos.

Ha habido otros cambios muy puntuales. La mayoría de ellos han tenido lugar en el ruedo de los núcleos urbanos de Grazalema y de Benamahoma, aunque el área de los pueblos no ha variado sensiblemente en la figura se observa la construcción de un embalse para abastecimiento de aguas, un camping y un campo de fútbol, es notable que hayan aparecido pocos caminos nuevos, aunque los antiguos caminos hoy aparecen todos asfaltados, cuando en la época de Pitt-Rivers eran terrizos. Otro aspecto muy clásico en los nuevos paisajes serranos es la creación de canteras básicamente para la extracción de áridos para la construcción, pues aunque el área del pueblo no haya aumentado significativamente, si se ha construido mucho, rehaciendo las casas, añadiéndoles un piso más y sobre todo cubriendo y edificando en los antiguos corrales.

El paisaje tanto en sus componentes naturales como antrópicos no ha sufrido cambios muy drásticos como en otras zonas como por ejemplo el litoral. Lo que ha sí ha cambiado totalmente es la actitud ante él, este es un cambio general en toda Europa y que está muy relacionado con la industria del turismo, una parte importante de los esfuerzos en conservación que han tenido lugar en España, por ejemplo la creación de Parques Naturales ha sido con miras a fomentar un turismo de tipo cultural, el caso de Grazalema es uno de ellos y actualmente su industria turística está muy basada en la imagen de sitio bien conservado, tanto en sus aspectos naturales como urbanos. Este fenómeno de una nieva percepción se puede analizar teniendo en cuenta algunos componentes de los paisajes entresacados a modo de ejemplo.

Aunque a Julian Pitt-Rivers parecen no interesarle los valores naturales de Grazalema estos eran de sobra conocidos en su época. Los primeros naturalistas que se tiene constancia que anduvieron por estas tierras fueron dos botánicos Lagasca y de Rojas Clemente que herborizaron en la zona de Grazalema en 1807 desgraciadamente sus herbarios se perdieron en Sevilla con las agitaciones de la guerra de la independencia. Es a mediados del xix cuando el botánico ginebrino Boissier que clasifico el emblemático pinsapo, el abeto relicto más meridional de Europa. Más adelante hubo varias descripciones naturalisticas de la zona como por ejemplo la de Chapman y Buck (1910) anteriormente citados pero son los forestales los que empiezan a dar la importancia que merecen a los ecosistemas de la sierra de Grazalema de estos trabajos destacan, el de Cevallos y Martín Bolaños (1930) y el de Barbey (1931).

Resulta curioso que a Pitt-Rivers no le interese el pinsapo que es un árbol utilizado en las procesiones de toda la serranía de Ronda, se dice que la primera vez que lo vio Simón de Rojas Clemente fue en una procesión en Estepona (Ruiz de la Torre et al. 1994), este abeto al parecer tenía un significado religioso a causa de las cruces que forman las ramas de los últimos ordenes, es posible que en los años 40 ya no se utilizara pero así y todo es raro que no se mencione una especie tan importante en la economía y folklore de la zona.

Hay que tener en cuenta que hasta que bien entrados los años 60 en España no había un gran interés por la naturaleza y en los años 40 después de la guerra y en plenos años del hambre nadie pensaba en términos de conservación, cuando nos referimos al desinterés de Pitt-Rivers obviamente estamos teniendo esto en cuenta, y ese desinterés del antropólogo refleja fielmente el escaso interés que estos valores naturales tenían para sus usuarios.

Desde los años 70 comienza a aparecer en toda España una demanda por paisajes originales y entornos bien conservados esto genera un turismo que los busca y Grazalema no es inmune a esta tendencia lo que genero una, al principio tímida, industria de turismo rural y una puesta en valor de elementos antaño ignorados o despreciados, el caso del pinsapar auténtico eje sobre el que gira todo el proceso conservacionista de la zona ya se ha comentado y actualmente junto con el lince ibérico y el águila imperial, el pinsapo es uno de los emblemas de la conservación, estas tres especies son las que más aparecen en la cartelería, publicaciones y proyectos de la Consejería de medio ambiente de la Junta de Andalucía y son las más conocidas por el gran público, en todos los jardines botánicos de nueva creación de Andalucía no puede faltar el pinsapo llamado abeto Andaluz en una delirante síntesis de nacionalismo y conservacionismo.

A partir de los años 80 se han puesto en valor otros aspectos antes ignorados y despreciados como son por ejemplo: las orquídeas, los quirópteros, las razas de ganado autóctonas y otros innumerables ejemplos, se citan estos tres por ser tres casos muy contrastados y que tienen importancia en Grazalema. Como es lógico Julian Pitt-Rivers, fiel a su tiempo, los ignoró totalmente.

Las razas de ganado autóctono en los años 40 y hasta los 60 estaban muy mal vistas se las consideraba de baja producción y todos los planes estatales tendían a eliminarlas o sustituirlas por otras más a la moda, así por ejemplo se extinguió el cerdo ibérico rubio de la zona conocido como dorado gaditano

De los diferentes tipos de ganado presentes en la zona, tres razas merecen ser destacadas por constituir razas autóctonas en peligro de extinción: la raza bovina pajuna, la raza ovina merina de Grazalema y la raza caprina payoya. (Junta de Andalucía 1999)

La primera de ellas, pese a estar distribuida por diferentes comarcas de Andalucía (Sierra de Grazalema, Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Los Veléz de Almería, Sierra Nevada, etc.) posee un escasísimo número de individuos, en 1.992 solo había censados 321 ejemplares.

La raza de oveja merina de Grazalema es autóctona del área, distribuyéndose solamente por la comarca de Grazalema y Ronda muy relacionada con la industria lanera en 1992 había censados 1.300 individuos actualmente el número ha disminuido ligeramente

Por último la raza payoya es la que presenta una mejor situación de sus efectivos, con 6.600 ejemplares en 1992. Al igual que la anterior su área de origen se encuentra en la Sierra de Grazalema y Ronda. Más concretamente entre Benaoján y Villaluenga del Rosario. Actualmente es fácil encontrarla en muchas explotaciones de Andalucía Occidental.

Ahora se cuida la conservación de las razas autóctonas y los planes de desarrollo tanto estatales como autonómicos cuidan fomentan la cría de este tipo de razas concediendo ayudas económicas.

Las ayudas se conceden por cinco años y el importe máximo de la prima anual a recibir es de 10.000 ptas/ugm., debiendo el ganadero cumplir una serie de requisitos como son el de mantener el número de reproductores durante un período de cinco años, realizar las reposiciones adecuadas, participar siempre que sea posible en asociaciones de defensa de la raza correspondiente y, en general, cumplir las normas establecidas por la Consejería de agricultura y pesca.

La cabra payoya es un paradigma de los nuevos tiempos Ahora es una raza de moda y esta desarrollándose en explotaciones muy alejadas de su zona de origen, al empezar a darle importancia se ha descubierto que su rendimiento lechero es muy superior al esperado, antes como no se le daba pienso producía muy poca leche con las nuevas técnicas ganaderas se ha visto que es tremendamente productiva y de ser una raza barata a pasado a ser de las más cotizadas en Andalucía. Empieza también a aparecer como denominación de origen e incluso se hace queso de oveja que se llama payoyo para aprovechar el tirón mediático de una cabra antaño despreciada.

El grupo de los murciélagos no solo ha sido ignorado en Grazalema si no que hasta tiempos muy recientes se los ha perseguido en toda Europa y su consideración como animal maligno y demoníaco no ha contribuido a su protección. La zona debido a la existencia de grandes cuevas alberga 18 de las 26 especies que hay en la península (Benzal y de Paz 1991). En los años 40 cualquiera que insinuara su interés por los murciélagos sería tachado de loco automáticamente.

Actualmente se publican carteles y guías de los quirópteros del Parque Natural. Realmente casi ninguno de los visitantes del Parque esta interesado en este tipo de fauna, pero debido a la gran cantidad de especies que hay en la zona y a su relación con las cuevas que si atraen a visitantes existe cierta atención de la administración por la salvaguarda de estas especies. Se ha escogido este grupo como ejemplo, por ser quizás el que menos se podía imaginar en 1945 que se podía convertir en un elemento de atractivo turístico.

La familia de las orquídeas está muy pobremente representada en Europa solo 125 especies de las más de 17.000 que hay en el mundo, en Grazalema hay 29 especies que representan un tercio de las que hay en la península ibérica (Velasco 1989).

Aunque las orquídeas europeas no son tan espectaculares como las tropicales debido a que las flores son de pequeño tamaño, las complicadas formas de sus corolas las hace muy atractivas para los coleccionistas y para cualquiera que practique la observación de la Naturaleza, Como al resto de los componentes naturales en la época de Pitt-Rivers se ignoraban completamente y excepto algunos botánicos que las habían descrito Rivas Godoy (1930) y otros muchos que las habían recolectado solo les interesaban a los especialistas. Que en la época de Pitt-Rivers eran más bien escasos.

Este desinterés por las orquídeas de la Sierra de Grazalema. Se puede constatar en las repoblaciones de pinos que llevo a cabo el Instituto de Conservación de la Naturaleza (icona) en los años 1960-70. En efecto la mayor parte de las repoblaciones de Pinos que teóricamente se hicieron con afán conservador acabaron con muchas poblaciones de orquídeas, muchas de ellas en peligro de extinción, que crecían en las laderas con pastos (Grove y Rackhan 2001). A partir de los años 80 se les empezó a dar la debida importancia y se consideró interesante conservarlas y divulgar su existencia confeccionando folletos y carteles con espectaculares fotos de las especies más vistosas. Actualmente a pesar del enorme esfuerzo de divulgación de los valores naturales del Parque a una parte importante de los habitantes de Grazalema y de sus visitantes las orquídeas les siguen sonando a especies tropicales que solo se encuentran en las selvas amazónicas y en las floristerías.

La mayor parte de las casas de Grazalema se han modificado por dentro y en algunos casos se ha edificado un piso más, pero la fisonomía de las calles del pueblo no ha debido de variar mucho desde la época de Pitt-Rivers, el pavimento de las calles debe ser el cambio más notable y vistoso. Actualmente la Junta de Andalucía ha puesto en valor como atractivo turístico toda aquella edificación, restos o caminos que pueda tener algún interés. Según epysa (1996) son:

Restos con interés histórico

Arquitectura popular

A ninguno de estos elementos se les daba la menor importancia en los años 40 algunas piezas de Arquitectura popular estaban recién hechas y otras ni existían los restos con interés histórico son de tan poca entidad que nadie se preocupaba de su conservación. Actualmente se han magnificado con el objeto de mantener más tiempo al turismo que acude atraído por la propaganda del Parque Natural.

Desde el año 1990 se ha producido un notable proceso de ampliación y mejora del equipamiento turístico del Parque, en relación con el estado inicial, proceso en el que hay que destacar la extraordinaria función dinamizadora de los Programas Leader, al estar incluidos los municipios del Parque en dos de los ámbitos de aplicación: el correspondiente a la Sierra de Cádiz y el de la Serranía de Ronda.

Pese a todo, el desarrollo turístico del Parque no ha alcanzado todavía un nivel ajustado a la capacidad de sus recursos, quedando por superar importantes deficiencias y estrangulamientos, en cuanto a la distribución, calidad y capacidad de las infraestructuras y en cuanto al desarrollo de actividades turísticas complementarias relacionadas directamente con el Parque en las que tan sólo se han dado los primeros pasos.

Una de las limitaciones naturales más importantes que presenta el desarrollo turístico del Parque se debe a la estacionalidad de su afluencia, concentrada en el período de primavera (entre marzo y mayo) seguido a gran distancia por la temporada de otoño, con una remontada importante durante el período navideño. El período más negativo corresponde al verano, durante el cual se reduce drásticamente el número de visitas al presentar menores atractivos (sequedad estival, ausencia de cursos de agua importantes, y menor confort climático) favoreciendo una desviación de la afluencia hacia los destinos de playa. Este problema es importante, ya que el verano se caracteriza por ser, precisamente, el período más típicamente vacacional, lo que supone una pérdida potencial importante de las divisas que genera el turismo en favor de otras áreas receptoras, con la única salvedad de las concentraciones significativas de varios días que suelen registrarse durante las fiestas patronales más renombradas de la zona.

Del desarrollo turístico en el Parque cabe destacar como primera conclusión la fuerte concentración espacial, tanto de la afluencia en la zona central constituida por el eje El Bosque-Benamahoma-Grazalema, como del equipamiento hotelero; precisamente en los dos núcleos extremos de este eje: Grazalema y El Bosque, que por sí solos suman el 57,9 % de todas las plazas hoteleras (excluyendo Ronda).

En relación con la oferta hotelera actual, destaca la escasez de oferta dentro del segmento de mayor calidad, representado por un único establecimiento de tres estrellas (la villa turística de Grazalema), así como el predominio de los establecimientos de las categorías inferiores (hostales y pensiones), que representan el 56 % de todos los establecimientos. El otro punto débil de esta oferta de alojamiento se refiere al tamaño. Exceptuando en los establecimientos de 2 o 3 estrellas, con una capacidad media razonable, en los establecimientos de menor categoría la capacidad media es bastante baja (inferior a las 20 plazas/establecimiento), lo que limita de forma importante su capacidad de explotación al no poder atender determinados tipos de demanda como la de grandes grupos y excursiones organizadas, que representan un porcentaje nada despreciable. También cabe destacar la presencia importante de una cierta oferta turística extraoficial o deficientemente introducida en los cauces de comercialización (guías de establecimientos oficiales), al tratarse de infraestructuras no integradas u homologables a la normativa sectorial.

Con respecto a los campings, cabe establecer las mismas conclusiones: ausencia de establecimientos de categoría superior y excesiva concentración en los núcleos que componen el principal eje turístico del Parque: El Bosque, Benamahoma y Grazalema.

A la vista de estos datos, se echa en falta una cobertura mínima de establecimientos en las categorías más altas (hoteles de más de tres estrellas y campings de primera categoría). También es significativa la ausencia de hoteles asimilables a la categoría de hoteles rurales aprovechando la rehabilitación de cortijadas u otras edificaciones tradicionales. Hay que tener en cuenta que una parte importante de los visitantes pernoctan en Ronda que si dispone de equipamientos hoteleros de alto nivel y otra parte procede de Jerez Sevilla o Cádiz y no pernocta en el Parque.

Atendiendo al lugar de origen, el porcentaje más importante de esta afluencia, con valores entre el 80-85 %, es de procedencia regional, seguidos a gran distancia por los visitantes de otras comunidades autónomas, que suelen representar entre el 8-10 % y, por último, los de procedencia extranjera, que alcanzan entre el 5-10 % de los valores totales (Dirección General de Turismo 2000). Entre los visitantes andaluces, la gran mayoría procede de las provincias más cercanas: Cádiz y Sevilla, que en ambos casos suelen representar valores superiores al 30% de las visitas totales, siendo ligeramente superiores los de la provincia gaditana, que suelen aproximarse al 40 %, mientras que las demás provincias andaluzas no llegan a sumar un 10 %. (Dirección General de Turismo 2000)

En cuanto al tipo de agrupación de los visitantes, destacan con diferencia los grupos de amigos, que suelen representar más de la mitad, seguidos de los grupos familiares y de excursiones organizadas, con porcentajes similares, y un porcentaje minoritario de personas que visitan el Parque en solitario.

Los principales servicios demandados en las oficinas de información durante los últimos años fueron, por orden de importancia: solicitud de información sobre visitas al área de reserva y recogida de permisos, seguida de información general sobre el Parque, mapas y guías, abarcando las consultas temas muy diversos, como la gastronomía, posibilidades deportivas, horarios de algunos servicios, etc. Y, en menor medida, información sobre los pueblos y lugares de interés a visitar, posibilidades de alojamiento y otras materias (Dirección General de Turismo 2000).

La principal actividad a la que se dedican los visitantes de Grazalema y del Parque es al senderismo excepto en la estación de verano, el recorrido más frecuentado es el que discurre por el Pinsapar (en verano está muy restringido su acceso debido al riesgo de incendios). Otras actividades más minoritarias son la escalada y la espeleología sobre todo esta última debido a la gran abundancia de cuevas, el turismo menos activo visita los centros de interpretación sobre todo el museo del agua en Benamahoma y compra o consume productos locales como quesos y embutidos. La caza también se practica pero es muy poco importante en comparación con otras zonas andaluzas.

Los cambios del paisaje y su percepción han seguido en Grazalema la misma tónica que en todas las zonas serranas de Andalucía (Fernández Alés et al. 1992). Disminuyen las actividades agrarias, se abandonan los cultivos menos productivos o los que requieren más mano de obra y son sustituidos por plantaciones forestales que además en el caso de Grazalema también sustituyen a las tierras de pastos más marginales.

La creación del Parque Natural en 1984 generó una gran publicidad de la Sierra de Grazalema como lugar con paisajes originales y bien conservados que junto con el empleo de fondos europeos ( programa leader) consiguió un gran desarrollo turístico. El pueblo de Grazalema por el mero hecho de coincidir su nombre con el del Parque es el que más se ha aprovechado de este tirón turístico.

Con ánimo de fomentar el turismo se han sacado a la luz todos los elementos posibles así se publican guías de murciélagos de orquídeas de coleópteros y de cualquier cosa que suene a naturaleza, y no solo eso sino que a ruinas antaño despreciadas y a construcciones totalmente marginales se las ha magnificado para atraer visitantes. Cualquier cosa que sea de interés para alguien se ha puesto en relieve.

Llama la atención que en ningún momento se haya resaltado la figura de Pitt-Rivers teniendo en cuenta que a Richard Ford que en sus relatos de viajes por toda España que menciona Grazalema de pasada se le da la misma importancia y eso a pesar que la descripción que hace del lugar y sus gentes no es muy halagüeña. Por ejemplo en una guía de la Diputación de Cádiz (1982) después de contar las opiniones de Richard Ford dice que hay que ser benevolente con el viajero y que su mala impresión de Grazalema se debe a que estaba cansado del viaje. Por el contrario cuando menciona a Pitt-Rivers dice textualmente “Julian A. Pitt-Rivers es todavía recordado por muchos habitantes de Grazalema unos lo hacen con agrado y otros con rencor” para después comentar la obra Hombres de la Sierra.

También resulta extraño que no se haya dedicado ni una plaza, ni una calle ni siquiera una placa conmemorativa o explicativa del conjunto de más de 20 azulejos repartidos por el pueblo explicando las singularidades más peregrinas de las gentes y las cosas de la Sierra.

 El turismo y el Parque Natural han beneficiado sin duda a los habitantes de Grazalema pero no a todos los ganaderos y propietarios de tierras ven con desagrado a los turistas que pasan por sus propiedades, espantan al ganado, dejan abiertas las cancelas, se llevan objetos de labranza que al encontrarlos en el campo piensan que no tienen dueño y causan bastantes molestias. Mientras que los beneficios se los llevan otras personas ellos han de soportarlos y además se ven agobiados por el conjunto de normas ambientales, fiscales, sanitarias e industriales mucho más complejas por estar en un Parque Natural que si bien son necesarias también son enloquecedoras para los que en el fondo se consideran los mantenedores de los paisajes que tanto atraen a turistas y legisladores.

Barbey A. (1931). A travers les forêts de Pinsapo d’Andaloisie: étude de dendrochronologie de sylviculture et d’entomologie forestière. Paris: Librarie Agricole.

Benzal J. y De Paz O. (1991). Los murciélagos de España y Portugal. Madrid: icona. Serie Técnica.

Cevallos L. y Martín Bolaños M.(1930). Estudio sobre la vegetación potencial e la provincia de Cádiz. Madrid: Instituto forestal de investigaciones y experiencias.

Chapman A. y Buck W.J. (1910). Unexplored Spain. Londres: Ed. Edward Arnold.

Diputación provincial de Cádiz (1982). Los pueblos de la provincia de Cádiz, vol. 19 Grazalema: Edit. Diputación de Cádiz.

Delannoy J.J. (2000). Inventaire bio-geographique des espaces naturels d’Andalousie serranía de Grazalema, Sierra de las Nieves. Junta de Andalucía: Casa de Velazquez

Dirección General de Turismo (2000). Programas de desarrollo integrado de turismo rural en Andalucía (Prodintur Grazalema). Tomo iv. Diagnóstico y Recomendaciones. (Documento técnico).

e.p.y.s.a (1996). Documento de Información y diagnóstico p.o.r.n. y p.r.u.g. del P.N. Sierra de Grazalema. Junta de Andalucía, Consejería de medio ambiente, Dirección general de planificación

Fernández Alés R, Martín Vicente A., Ortega Alegre F. y Alés Gómez E. (1992). Recent changes in Landscape structure and function in Mediterranean region of SW. Spain (1959-1984), Landscape ecology (7) 1: 3-18 (http://forestlandscape.wisc.edu/LandscapeEcology/Articles/v07i01p003.pdf)

Gallego J.B. (1999). Patrones de diversidad y grupos funcionales del matorral mediterráneo en ecosistemas culturales abandonados del Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Universidad de Sevilla: Tesis doctoral.

Grove A.T. y Rackham O. (2001). The Nature of Mediterranean Europe. An Ecological History. New Haven: Yale University press.

Linares J.C., Camarero J.L. y Carreira J.A. (2006). Patrones espacio temporales del crecimiento radial en pinsapos (Abies pinsapo) con decaimiento: hacia la síntesis del análisis espacial y la dendrocronología. 2ndo congreso iberico de ecología. Lisboa, Julio 2006.

Rivas Goday E. (1930). Orquidiaceas de la Peninsula Iberica. Anales del Jardín Botánico. Vol. 23: 11-94.

Ruiz de la Torre J., Garcia Viñas J.I., Oria de Rueda Salguero J.A., Cobo Suarez J.M., Neva Delgado J.C., Catalina Mimemimendi J.A., Talavarea S. y Herrera J. (1994). Gestión y conservación de los pinsapares andaluces. Junta de Andalucía: Colec. Monografías forestales, Asociación forestal Andaluza.

Velasco L. (1989). Orquídeas del Parque Natural de la Sierra de Grazalema, Junta de Andalucía: ama

Pour citer cet article :

Ángel Martín Vicente, "Cambios de uso y percepción del paisaje de Grazalema (1945-2005)". Terrain et archive, 14 février 2008 [En ligne]
http://lodel.imageson.org/terrainarchive/document318.html
N'oubliez pas d'indiquer á la suite de cette référence la date de votre consultation de la ressource en ligne.